
De los creadores de 'una bolsa con monedas' y 'solo fue un robo', aparece 'el policía que tenía calor'
Una tras otra, yerro tras yerro, en verdaderas pifias se han convertido las declaraciones públicas del secretario de Seguridad Pública Estatal (SSP), Óscar Galván Villarreal, sobre controversias en las que se han visto inmiscuidos agentes de su dependencia.
Esta semana la polémica surgió tras darse a conocer una serie de fotografías de un presunto sujeto vestido de civil armado, justo frente a un retén de la Policía Estatal en el Puente Baluarte, en los límites de Durango y Sinaloa.
La denuncia que se hizo viral en redes sociales evidenció que una persona vestida completamente de civil, que portaba armas largas, chaleco táctico y radios de comunicación, revisaba a vehículos con la complacencia de los agentes estatales de la patrulla de la unidad 538.
Las imágenes, bastante reveladoras, comenzaron a desatar una ola de publicaciones en redes sociales del lado de Sinaloa, en donde acusaban a los agentes estatales de Durango de estar coludidos con un grupo criminal generador de violencia en aquel estado.
ES QUE “TENÍA CALOR”
Al ser cuestionado al respecto, Galván Villarreal rechazó que sus agentes estuvieran coludidos con criminales y argumentó que la persona que aparece en las fotografías es en realidad un policía estatal quien decidió quitarse la "camisola" debido a las condiciones climáticas del lugar.
Aseguró que el agente ya fue sancionado por esa "falta" y que el caso está en investigación por parte de Asuntos Internos de la Secretaría, pero dejando en claro que sí era un agente de la corporación, y no un civil armado, como se especuló.
El problema para el titular de la SSP es que se le olvidó mencionar que no solo era la "camisola", sino que también la gorra, la playera, los tenis y hasta el pantalón eran ajenos a la corporación estatal, es decir, que no había un solo distintivo oficial que respaldara su afirmación de que era un elemento de seguridad activo.
LAS MONEDAS BLANCAS
Desde luego las críticas en redes sociales no se hicieron esperar al considerar que Galván Villarreal vuelve a incurrir en una declaración desafortunada que raya peligrosamente en la mentira, como lo hizo tras aquel video con la familia de Anabel, la mujer de servicio de limpieza acusada de ser cómplice de robarse a un bebé del Materno Infantil.
En aquel video, los agentes estatales habrían intentado detener (o por lo menos amedrentar) a familiares y amigos de Perla Muñoz, hija de Anabel, quien organizaba una manifestación pública para protestar por la detención ilegal de su madre.
Fue en el estacionamiento de un centro comercial que se puede ver a un agente estatal echando una bolsa con polvo blanco a la camioneta donde viajaban los señalados, evidencia que sirvió para evitar que les sembraran un delito.
Tras la viralización de dicho video, el titular de la SSP aseguró que su agente solo "intentó devolver una bolsa con monedas que se había caído a la calle", negando que fuera una bolsa con algún tipo de estupefaciente, a pesar de la claridad del video.
LOS "AUTOS ROBADOS"
A esto se suman aquella serie de declaraciones que dio el mismo Secretario tras el enfrentamiento en Loma de Praxedis entre criminales y agentes de la Guardia Nacional, cuando trató de minimizar el hecho asegurando que todo se debió a un "auto robado", sin saber que días después ese "robo" desataría la intervención militar en Durango más grande de la última década.
Lo mismo sucedió tras la detención de unos sujetos armados en un centro comercial ubicado en calle Nazas, donde también se intentó minimizar el hecho y negó que hubiera existido un intercambio de disparos, a pesar de varios videos de ciudadanos que contradecían el discurso oficial.
Mientras el encargado de la seguridad pública del Estado se empeñaba en ocultar los hechos, los grupos especiales de militares que llegaron a Durango decomisaban durante dos meses cientos de armas largas, miles de cartuchos, explosivos, drogas, autos blindados, fincas robadas, etc. Una realidad alterna al discurso oficial.
Y si a todo eso le sumamos que, las autoridades federales no les tienen la confianza a las autoridades locales -incluido el Secretario- para avisarle sobre las acciones a realizar en su estado (caso que quedó evidenciado tras ser captado en un juego del Mundial mientras más de 700 militares llegaban a Durango), pues definitivamente el panorama de seguridad no es como el Gobierno del Estado lo pinta.
Habrá que esperar si, como algunos cercanos a Esteban Villegas Villarreal dicen, se viene una oleada de cambios en el gabinete disfrazados de movimientos electorales de cara al 2027, pues definitivamente hay varios secretarios que lejos de ayudar, ya solo estorban.