
Denuncian presunta discriminación en asignación de plazas en Cecyte Durango
María de Jesús Soto Flores trabajó durante 22 años en el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Durango (Cecyte) Plantel 06 Los Charcos, ubicado en la sierra del municipio de Mezquital, y desde hace varios meses ha buscado ser escuchada por la Dirección General.
La situación que presenta es que, al momento de su jubilación, buscó la posibilidad de que su hija pudiera ocupar el espacio laboral que dejaría vacante, como ha ocurrido en diferentes planteles.
Aunque reconoce que las plazas no son hereditarias y que la posibilidad de que uno de sus hijos ocupe ese lugar depende más de la decisión o voluntad de las autoridades, señala que existen otros casos en los que sí se ha aplicado esta práctica, por lo que considera que podría tratarse de una situación de discriminación por pertenecer a una comunidad indígena.
Desde que inició su proceso de jubilación, María de Jesús dialogó con directivos del plantel para plantear la posibilidad de que su hija, que tiene estudios superiores, pudiera ocupar la plaza. Sin embargo, asegura que inicialmente le pidieron esperar y posteriormente le informaron que ya no tenía ningún derecho sobre esa decisión.
Se le indicó que expusiera el tema ante el director general, Cuauhtémoc Armas Enríquez, pero desde febrero de 2026 a la fecha no ha logrado concretar una reunión, por lo que consideran que incluso la oportunidad de ser escuchadas le ha sido negada y siempre con la respuesta de que deben esperar.
La denuncia pública que realizan tanto María de Jesús como su hija, Nelia Guadalupe Soto Soto, surge porque señalan que en un plantel de Súchil una trabajadora falleció y, posteriormente, el espacio laboral fue ocupado por su hija.
“Queremos saber por qué a ella sí y a nosotros no; por qué ella, con poco tiempo, ya está trabajando; por qué a mi mamá no se le hace justicia. ¿Es porque somos indígenas?, ¿porque somos de la sierra?”, expresó Nelia.
Agregó que cuenta con estudios en Sociología Rural y que está dispuesta a desempeñar cualquier actividad que se requiera dentro del plantel de Los Charcos, ya sea en labores de cocina o como docente.
Madre e hija esperan obtener una respuesta o, al menos, un acercamiento con la Dirección General para que se les explique por qué en otros casos sí ha sido posible que familiares de trabajadores ocupen las plazas vacantes.