México enfrenta un entorno internacional marcado por la transición hacia un nuevo orden multipolar, intensificado por la competencia entre grandes potencias, la fragmentación económica y amenazas que diluyen la frontera entre lo interno y lo externo. Nuestra posición geográfica privilegiada, integrada a Norteamérica con proyección al Pacífico, América Latina y el Atlántico contrasta con debilidades estructurales internas en control territorial, seguridad, desarrollo tecnológico y conducción estratégica. Originando desafíos geopolíticos actuales entre rivalidades globales, vulnerabilidades internas y el papel del crimen transnacional como actor preponderante en ámbitos económicos, sociales y políticos. "Desafíos indispensables para definir nuestra actuación, como actor geopolítico u objeto funcional del nuevo orden".
Internacionalmente, estamos entre la hegemonía continental de EUA y su rivalidad frente a China, con participación de Rusia y otros actores regionales. Que debilita multilateralidad, politiza comercio, militariza tecnología y convierte las cadenas de suministro en instrumentos de poder. México está en el epicentro al ser parte del núcleo productivo de Norteamérica 'sin mostrar una inserción estratégica clara en este nuevo orden'.
"Debemos definirnos como actor de equilibrio con proyecto geopolítico propio, o seremos un objeto en la competencia que solo reacciona y se acomoda".
Nuestra economía presenta alta concentración comercial, productiva y logística hacia un solo socio, un solo mercado y sectores específicos. Aunque el nearshoring ofrece una oportunidad histórica, también nos expone a medidas unilaterales de seguridad económica, presiones arancelarias, regulaciones políticas y condicionamientos tecnológicos. Sin estrategia nacional de plataformas industriales, innovación y soberanía en sectores críticos como -energía, agua, logística, semiconductores, datos y telecomunicaciones- nuestro crecimiento no mostrará capacidades nacionales.
"Sin diversificación, control y apoyo estratégico, el desarrollo se transforma en vulnerabilidad y la economía y el comercio en instrumentos de coerción geopolítica."
Permitimos al crimen organizado evolucionar al control territorial, penetración institucional, poder financiero y articulación de mercados globales ilícitos; convirtiéndose en actor geopolítico que impacta la relación con EUA, percepción internacional de inestabilidad y vulnera soberanía del mexicano. La violencia, el tráfico de drogas, armas, personas y recursos ilícitos, proyectan una gran inseguridad mexicana hacia el exterior.
"Cuando el crimen controla territorios internos, flujos y economías transnacionales, se convierte en amenaza geopolítica."
América del Norte avanza hacia un andamiaje de seguridad que integra crimen transnacional, ciber amenazas, protección de infraestructura crítica, control fronterizo, seguridad sanitaria y resiliencia de cadenas estratégicas. 'México no tiene inteligencia estratégica de Seguridad Nacional frente amenazas multifactoriales, ni plantea una definición clara de su papel dentro de la seguridad continental'.
Requerimos recuperar el pensamiento estratégico, evitando nos consideren "zona colchón" o espacio de contención, alejándonos de incidir en las decisiones que afectan nuestra soberanía".
"Quien destruye su Doctrina de Seguridad Nacional, termina operando bajo la doctrina de otros."
La competencia global se dirige al control de tecnologías críticas, infraestructura digital, flujos de datos y definición de normas. México participa como manufacturero, con baja investigación, diseño, propiedad intelectual y delineación tecnológica. 'Los criterios dogmáticos en la maniobra geopolítica solo profundizan dependencias estructurales y alejan del centro de las cadenas de valor; sumando la escasa capacidad para proteger seguridad digital, económica y estratégica'.
"Quien no fortalece tecnología y datos, desdeña su seguridad futura."
Somos un amortiguador geopolítico como país de origen, tránsito, contención y destino de flujos migratorios masivos derivados de crisis estructurales en América Latina. Condición incorporada a la agenda de seguridad de EUA, desplazando los enfoques humanitarios y de desarrollo. Sin una estrategia regional integral que articule migración, desarrollo y seguridad, México seguirá absorbiendo costos políticos, sociales y diplomáticos que erosionan su gobernabilidad y su posición internacional.
"Un país que solo contiene flujos humanos termina conteniendo conflictos ajenos."
Nuestro desafío geopolítico es interno. La fragmentación institucional, débil planeación estratégica, erosión del control territorial; una limitada coordinación entre desarrollo, defensa, diplomacia e inteligencia estratégica y la ausencia de un proyecto nacional de largo plazo 'reduce la capacidad mexicana para convertir su peso geográfico y económico en poder efectivo. Convirtiéndonos inevitablemente en espacio de disputa de intereses externos y criminales 'sin posibilidad de definir nuestro propio destino.
"La principal amenaza geopolítica de México es la debilidad de su capacidad estratégica interna."
La alternativa es la reconstrucción de nuestro poder estratégico como Estado-Nacional unido, orientado a recuperar control territorial y financiero; convertir la cercanía al mayor mercado mundial en plataforma industrial y tecnológica nacional; articular desarrollo, defensa integral, diplomacia e inteligencia estratégica en un andamiaje integrado 'recuperando el papel de país equilibrador continental'.
"Consolidándonos como nodo estratégico de Norteamérica, garante de estabilidad regional y actor con capacidad aceptada de negociación, reduciendo vulnerabilidades y transformando posición geográfica en poder nacional".
HÉCTOR SÁNCHEZ GUTIÉRREZ.
General de División Estado Mayor y
Maestro en Seguridad y Defensa Nacionales.