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Desatinos y consecuencias

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Desatinos y consecuencias

Desatinos y consecuencias

YAMIL DARWICH

En un mundo que muestra una transición política/social y pone en peligro la estabilidad global ha aparecido un personaje que genera alta controversia: Donald Trump.

Algunos lo consideran loco, otros estratega y algunos más lo entienden como empedernido jugador del póker humano; el, durante su segunda gestión como presidente de EUA, ha estado utilizando tácticas de engaño, amenazas, castigo con aplicación de poder para lograr sus objetivos -no siempre alcanzados- sin importarle el precio.

Trump es factor determinante para que el mundo posmoderno presente gran volatilidad, con violencia y guerra; no solo en el exterior de EUA se viven las consecuencias de sus decisiones.

Se confronta groseramente, gritando y amenazando a sus imaginados, reales o creados adversarios, incluida buena parte de los países/socios con poder político y económico.

También lo resienten sus propios conciudadanos, al interior de su nación, con las controversias creadas por su determinismo, recrudeciendo un ambiente de inseguridad, poca tolerancia, confrontación violenta y rompiendo con la paz y seguridad social que, en general, vivían sus habitantes.

Preguntando sobre la opinión experta, le comparto lo consultado en la I.A.:

Los más cautelosos, entre ellos el psiquiatra Allen Frances, catedrático de la Universidad de Durham, Carolina del Norte -uno de los autores del Diagnóstico Integral de la Salud Mental, DSM- opina que Trump no cumple necesariamente criterios clínicos de enfermedad mental y su conducta puede ser estratégica, no patológica.

También refieren, para contrarrestar otras opiniones, la regla Goldwater, de la Asociación Psiquiátrica Americana, que dictamina: no se debe diagnosticar a alguien públicamente sin evaluarlo en persona.

En contrario, más de 200 especialistas firmaron cartas públicas aseverando que Donald Trump presenta patrones compatibles con: trastorno narcisista, trastorno antisocial, rasgos paranoides y algunos lo describen como ejemplo de "narcisismo maligno", asociado con grandiosidad, necesidad extrema de admiración, falta de empatía e impulsividad. El Papa agregó "delirio de omnipotencia".

La mayoría de los expertos del campo de la salud mental humana, coinciden opinando que Trump muestra: alto nivel de narcisismo -no necesariamente trastorno-, estilo confrontativo e impulsivo y fuerte necesidad de atención y protagonismo.

Las opiniones expertas, que lo desacreditan, por su valoración de salud mental, adquieren grave importancia y riesgo cuando conocemos el peso de la influencia y control del poder político y económico que puede aplicar en la toma de sus decisiones; incluya las capacidades bélica con armamento sofisticado. Con Irán, se ha "cebado" aprovechando tal desventaja.

Afortunadamente, tiene el propio contrapeso -muy importante- del ala demócrata de EUA; la preocupación es saber hasta dónde podrán contenerlo.

Lo cierto es que, con sus decisiones de poder, ha abierto conflictos armados que causan muerte, destrucción y altos costos a los países que intervienen en el conflicto -incluyendo a EUA-. Sus declaraciones frecuentemente caen por su propio peso, al paso de semanas y/o meses.

Veamos su ambivalencia con dos ejemplos: sobre Irán, "esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás"; del boicot a Cuba, cuando lo rompe Rusia enviando buques petroleros: "tenemos un buque cisterna ahí fuera. No nos importa que alguien se lleve un cargamento porque ellos -el pueblo cubano- lo necesita. Tienen que sobrevivir" -El País, 30/III/26-. El refrán advierte: "el miedo no anda en burro".

Si Ucrania no fuera suficiente, al mismo tiempo mantiene una guerra con Irán, el país que prometió derrotaría en semanas; es un conflicto al que no le perciben final. Además, ante buena parte del mundo mina la percepción positiva de su país.

Enunciemos algunas consecuencias por sus decisiones bélicas contra Irán, caso actual:

Ante todo, el costo en vidas humanas, heridos y enfermos, consecuencias de la guerra dispar.

La ruptura con los principios morales que hubieron ordenado al mundo; ahora es válido matar y hacer sufrir a inocentes. Israel, sistemáticamente, rebaza esos límites.

El gasto económico en una guerra desigual; ejemplo: un dron iraní vale 50 mil dólares y un misil para derribarlo 2 millones. Alguien tiene que pagar esos costos.

El encarecimiento global del costo de la vida; como ejemplos: el gas para Europa y la gasolina en EUA.

La inseguridad mundial; recuerde las amenazas de Irán y el salvajismo de algunos guerrilleros/terroristas chiitas.

El distanciamiento de su nación con el mundo y sus socios anteriores: OTAN y otros. La desconfianza se paga caro.

El debilitamiento, desgaste y exposición de tácticas y técnicas de guerra norteamericanas, mostrando estrategias militares que analizan sus competidores -China o Rusia, como ejemplos-.

Desafortunadamente, aunque la guerra invasiva cese, las técnicas aplicadas en guerrilla urbana y la motivación por odio, nunca podrán contenerlas en el mundo entero.

Malas decisiones para los humanos; quizá, los únicos beneficiados sean los gobernantes israelíes, quienes podrán justificar su salvajismo ante los connacionales y socios norteamericanos. También tendrán ganancias.

De verdad que en el mundo estamos "perdiendo la brújula"; ¿qué opina?

Escrito en: OPINIÓN mundo, guerra, Irán,, consecuencias

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