
Significado. En una entrevista, Carrillo declaró que la canción de 'My Way', fue una petición de su abuela.
Donovan Carrillo ofreció una de las actuaciones más significativas en la final olímpica de patinaje artístico individual de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, consolidando no solo un espectáculo técnico sino también una narrativa personal que emocionó al público y reforzó su lugar en la historia del deporte mexicano.
Desde los primeros instantes sobre el hielo de la Milano Ice Skating Arena, Carrillo conectó con las tribunas al interpretar un repertorio inspirado en Elvis Presley, comenzando con "My Way", una pieza con significado especial para él y su familia, y continuando con clásicos como "Jailhouse Rock" y "A Little Less Conversation".
Una rutina de alto nivel técnico
El patinador mexicano ejecutó elementos de gran dificultad, destacando saltos como el cuádruple Salchow, un cuádruple Toe Loop y múltiples secuencias combinadas que mostraron precisión y control. Su programa combinó potencia, expresividad y fluidez, reflejando una madurez competitiva notable frente a los mejores del mundo.
Al finalizar su rutina, Carrillo se dejó caer sobre el hielo y besó la pista, un gesto cargado de emoción y agradecimiento a quienes lo apoyaron en su camino olímpico, coronando su participación con una ovación del público.
Resultados y significado histórico
Con una puntuación de 143.50 en el programa libre y 75.56 en el programa corto, Carrillo sumó un total de 219.06 puntos, su mejor marca personal en unos Juegos Olímpicos. Ese total lo ubicó en el 22° lugar de la final olímpica de patinaje artístico, superando su propio récord previo y reafirmando su crecimiento competitivo a nivel internacional.
Más allá del resultado en la tabla, su presencia en la final por segunda edición olímpica consecutiva representa un hito para México y para el patinaje artístico latinoamericano, ya que pocos atletas de la región han logrado consolidarse en esta fase de máxima exigencia técnica y artística.
En la competencia, el oro fue para Mijaíl Shaidorov (Kazajistán), seguido por Yuma Kagiyama y Shun Sato, ambos de Japón.
Inspiración y legado
Carrillo se ha convertido en un referente para el deporte invernal mexicano, demostrando que con disciplina, talento y carácter es posible competir y destacar en escenarios donde históricamente México no tenía presencia. Su actuación no solo fue técnica y precisa, sino también profundamente emotiva, lo que ha generado orgullo y resonancia entre seguidores del patinaje y del deporte nacional en general.
Efe