
El caso Maduro y el derecho internacional
La captura, aprehensión o secuestro de Nicolás Maduro por un operativo perpetrado y ejecutado por Estados Unidos ha abierto un debate global sobre la legitimidad o no de esta acción y la soberanía de un Estado, en este caso, el de Venezuela. Más allá de posturas ideológicas, el derrocamiento de un tirano, de un sátrapa, provoca buenas sensaciones, pero al mismo tiempo genera preocupación por las posturas hegemónicas y colonizadoras de Donald Trump.Es verdad, se podrá decir y con razón que el operativo norteamericano tuvo como resultado el capturar a un mandatario que reprimió a sus ciudadanos, que encarceló a más de mil personas solo por manifestarse en contra de él, que sumió a su pueblo en la miseria y que provocó la migración más numerosa en America Latina en lo que va de este siglo.
Sin embargo, también hay que señalar que la acción militar para capturar y trasladar a suelo norteamericano a Maduro es a todas luces ilegal. Trump se pasó por el arco del triunfo el Estado de Derecho, el Derecho Internacional, los principios básicos de soberanía y de la autodeterminación de los pueblos.
La mirada de la opinión pública global cambió cuando, días después del operativo, el Presidente norteamericano pactó con personas allegadas al dictador para dejarlos en el poder, relegó a la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, para que fuera, si no la presidenta de aquel país, sí una figura determinante para el periodo de transición. Asimismo, porque ningún país tiene el derecho de ir a quitar o poner gobiernos o mandatarios a su contentillo y además por dejar asentado un precedente muy preocupante. Trump no ocultó su justificación de apoderarse del petróleo venezolano, que ciertamente tenía como principales destinatarios a Cuba, China, Irán y Rusia.
Al parecer, con este episodio, el polémico Presidente norteamericano pretende establecer un nuevo orden mundial basado en el poderío armamentista y en la fuerza y capacidad de sus Fuerzas Especiales. Basta con que se le apetezca y ordenará estrategias para invadir con helicópteros, bajar el switch de la energía eléctrica y apresar y llevarse a los Estados Unidos a lideres mundiales que considere ponen en riesgo a su nación.
La palabra "democracia" al parecer quedó afuera del vocabulario de Trump. Hasta el día de hoy no les ha comunicado a los venezolanos cuando les devolverá su soberanía ni cuando podrán disponer libremente de sus recursos, como el petróleo.
En tiempos de la pandemia China aprovechó para desconocer el compromiso firmado con Gran Bretaña y recuperó como suyo a Hong Kong. Después Rusia invadió Ucrania por los afanes delirantes de Putin. Será que Rusia, China y Estados Unidos pretenden seguir utilizando la fuerza para apropiarse de otros territorios.
La amenaza de un nuevo orden mundial nos acecha.