
El paso a la historia de Trump
En los Estados Unidos un analista político conservador declaró hace unos días que pensaba que el presidente Trump, antes de terminar su mandato, visitaría Cuba, Irán y Venezuela "libres", es decir, este analista político piensa que los Estados Unidos impulsarían un cambio de régimen en los tres países durante el segundo mandato de Trump.
Estos tres países padecen dictaduras desde hace décadas, en el caso de Cuba, una dictadura militar con una ideología comunista. El caso Venezolano, aún con la detención del expresidente Maduro, el régimen que construyó continúa en el poder con el apoyo de militares y paramilitares para mantenerse en el poder e ideológicamente cercana -hasta antes de la detención de Maduro- a la dictadura cubano.
El caso de Irán es una dictadura religiosa basada en el islamismo radical y que cuenta con poderío militar a nivel regional y la posible intervención norteamericana tiene un componente geo político importante, debido al interés de Israel para que su último gran enemigo en la región haga un cambio de régimen hacia un gobierno menos hostil y de esa manera disminuir la presión sobre el estado israelita en las décadas por venir.
Los tres regímenes son dictaduras que no respetan derechos humanos y que durante décadas se han mantenido en el poder. Tal vez en eso radica el interés del presidente norteamericano: pasar a la historia como un presidente que hizo cosas que sus antecesores no pudieron, o no quisieron hacer y que implica pasar a la historia como un presidente que hizo cosas que no se habían hecho antes.
Además de "liberar" a estos tres países, está claro que la agenda global del Presidente Trump durante el resto de su mandato implica consolidar el poderío militar de los Estados Unidos, de tal manera que sea claro que no existe ningún país con la capacidad de desafiarlo, además de la subordinación económica mediante aranceles y la permanencia del dólar estadounidense como moneda de referencia del sistema económico internacional.
En otras palabras, el presidente Trump busca expandir el "imperio" estadounidense y eventualmente pasar a la historia como el Presidente norteamericano que logró -independientemente de los medios utilizados, como los aranceles o la fuerza militar- lo que ninguno de sus antecesores pudo lograr: establecer de manera definitiva la supremacía global económica y militar de los Estados Unidos y al mismo tiempo frenar el ascenso de otras potencias, como China.
Que rol juega un país como México dentro de los planes "imperiales" de los Estados Unidos. Un país que no tiene el estatus de potencia media, pero que si tiene miles de kilómetros de frontera por el que pasa la mayoría de las drogas que matan cientos de miles de ciudadanos norteamericanos al año y que al mismo tiempo es principal socio comercial de los Estados Unidos.
Si, como señalan algunos analistas políticos, México es "too big to fail" o, tratando de hacer una traducción al español del sentido de la frase: si a México le va mal (política o económicamente) nos convertiríamos en un problema demasiado grande para los Estados Unidos, por lo que tienen un interés en mantener el estatus quo.
Esto implica, en los hechos, que el gobierno de México puede seguir hablando de soberanía ante los medios, pero no puede prestar oídos sordos a los intereses estadounidenses. La suspensión del envío de petróleo a Cuba es la primera señal clara de cuál es nuestra posición en la relación de poder con los Estados Unidos.
X: @jesusmenav