
¿El polvo de la casa es tóxico?
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han alertado sobre un hallazgo preocupante, el polvo que se acumula en los hogares del país contiene niveles de contaminantes tóxicos superiores a los de varias ciudades en Europa, como las del Reino Unido y España, y puede representar un riesgo para la salud humana.
El estudio, realizado por especialistas del Laboratorio Universitario de Geofísica Ambiental (LUGA), en conjunto con el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) y el Instituto de Geofísica (Unidad Morelia), analizó muestras de polvo recolectadas dentro y fuera de viviendas en 14 entidades del país. Los resultados fueron publicados en la revista científica Indoor Air.

MÁS CONTAMINANTES DENTRO QUE FUERA
Según los investigadores, en ciudades como Morelia y la Ciudad de México se detectaron concentraciones elevadas de metales pesados, como manganeso, níquel, cobre, zinc, antimonio y plomo, tanto en el polvo urbano como en el doméstico. Sin embargo, en muchos casos las cantidades dentro de los hogares fueron superiores a las del exterior, incluso hasta tres veces más altas que las registradas en estudios comparativos con polvo de ciudades europeas.
Los expertos explican que, además de la contaminación que entra desde la calle, existen fuentes internas que contribuyen a esta toxicidad, como el desgaste de paredes, pintura, muebles y otros materiales del hogar, especialmente en construcciones antiguas o con acabados deteriorados. A ello se suma el uso de cocción con gas, que genera partículas que se incorporan al polvo doméstico.

RIESGOS PARA LA SALUD
El polvo con metales pesados representa un riesgo particular porque puede ingresar al organismo por inhalación, ingestión accidental, sobre todo en niñas y niños que gatean o juegan en el suelo, y contacto dérmico. La exposición prolongada a sustancias como el plomo o el antimonio se asocia con afectaciones al sistema nervioso, respiratorio y al equilibrio hormonal.
Ante estos datos, los especialistas recomiendan reforzar la limpieza del hogar, mantener en buen estado pintura y superficies, y aplicar medidas preventivas como cambiarse los zapatos al entrar a casa o colocar plantas en ventanas para reducir la entrada de polvo del exterior.
Este estudio subraya la importancia de considerar la calidad del polvo doméstico como un factor relevante de salud pública en México.