
Empresas inician año bajo asedio fiscal: CCE
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) advirtió que las empresas inician el año 2026 en uno de los escenarios más adversos de los últimos años, enfrentando una combinación de aumentos salariales, nuevos impuestos y una fiscalización más agresiva, que en conjunto configuran un asedio fiscal contra el sector productivo.
El presidente del organismo, Raúl Montelongo Nevárez, explicó que el incremento salarial del 13 por ciento, que eleva de manera automática los costos de nómina, se suman mayores cargas patronales, cuotas al Seguro Social, el fondo de vivienda, Afore y el Impuesto Sobre Nómina (ISN) estatal, que ronda el tres por ciento, provocando que el costo real por trabajador se dispare entre 30 y 40 por ciento por encima del salario pagado.
“A este golpe se agregan nuevos y posibles incrementos impositivos a productos como bebidas con azúcares añadidas, edulcorantes y cigarros, afectando directamente a comercios, restaurantes, bares y pequeños negocios que ya operan con márgenes mínimos y que ahora enfrentan un nuevo encarecimiento de su operación”, advirtió.
A la par, dijo que la situación se agrava por una carga fiscal local elevada, que incluye el impuesto predial, las licencias de funcionamiento, refrendos, permisos, anuncios publicitarios, recolección de basura comercial, agua potable, drenaje e inspecciones constantes; generando un entorno donde abrir y mantener un negocio resulta cada vez más costoso.
Pero añadió que preocupa el endurecimiento del modelo de recaudación, ya que la autoridad ha anunciado un plan maestro de fiscalización, con auditorías exprés, revisiones más rápidas y facultades más agresivas, especialmente dirigidas a contribuyentes en procesos de regularización.
“Hoy las empresas no sólo pagan más, también son fiscalizadas con mayor dureza. Se está construyendo un modelo que castiga la formalidad, inhibe la inversión y pone en riesgo la permanencia de miles de negocios”, señaló Montelongo Nevárez.
El CCE alertó que continuar por este camino puede derivar en menos empleo formal, cierre de empresas, aumento de precios y mayor informalidad, justo lo contrario a lo que necesita la economía.
El líder empresarial pidió a los gobiernos Federal, Estatal y Municipal frenar la escalada fiscal, revisar de fondo los impuestos existentes y detener políticas recaudatorias que están llevando al límite a la planta productiva, antes de que las consecuencias sean irreversibles.