
Empresas priorizan habilidades blandas sobre títulos universitarios en nuevas contrataciones
Los diplomas académicos han perdido peso en los procesos de contratación de personal, mientras que las empresas otorgan cada vez mayor valor a las habilidades blandas, el pensamiento crítico y el liderazgo.
Mónica Flores, presidenta de ManpowerGroup LATAM, señaló que las empresas mexicanas están orientando sus contrataciones hacia las habilidades blandas —como la capacidad de interactuar, colaborar y trabajar en equipo— por encima del título académico, ya que estas competencias permiten a los profesionales y a las organizaciones mantenerse vigentes y afrontar escenarios de incertidumbre.
Explicó que la dinámica actual del mercado laboral exige un enfoque renovado en el desarrollo de este tipo de capacidades, debido a que el valor que anteriormente tenía un diploma universitario ha disminuido considerablemente.
“Las empresas buscamos personas con habilidades blandas, ética, pensamiento crítico y liderazgo en un mundo que cambia rápidamente”, destacó Mónica Flores.
Añadió que, para mantenerse profesionalmente atractivas en el mundo laboral, las personas deben asumir la responsabilidad de su capacitación constante, ya que actualmente las competencias más valoradas son la adaptabilidad y la resiliencia.
Asimismo, indicó que las organizaciones priorizan perfiles con capacidad para gestionar el cambio y resolver problemas en contextos inciertos.
Las empresas también prefieren colaboradores que cuestionen, propongan ideas y cuenten con un criterio amplio, complementando los conocimientos técnicos con referencias culturales diversas.
Además, se valoran habilidades como la comunicación, la colaboración, el trabajo en equipo y la capacidad de influir positivamente en los demás, así como la ética y los valores fundamentales que sostienen la convivencia dentro de las organizaciones.
Ante el avance de la Inteligencia Artificial (IA), la presidenta de ManpowerGroup LATAM subrayó que el principal diferenciador seguirá siendo la inteligencia humana.
“La tecnología no puede replicar lo que hoy es más valorado: la empatía, el criterio, el juicio ético, la inspiración y la capacidad de hacer las preguntas correctas”, concluyó.