
Entre 1890 y 1970: así eran las mujeres de Durango, trabajadoras, valientes y dedicadas a sus familias
Entre 1890 y 1970, las mujeres de Durango ocuparon un lugar fundamental en una sociedad que transitó del Porfiriato a la Revolución Mexicana, la modernización urbana y los cambios de mediados del siglo XX.
Aquellas décadas quedaron registradas en fotografías que hoy permiten reconstruir no solo la evolución de la moda y las costumbres, sino también el papel que desempeñaron como pilares de sus hogares y de la vida cotidiana, en una época donde la compostura, la disciplina y el sentido del deber marcaban gran parte de la vida femenina.

PAPEL IMPORTANTE EN SOCIEDAD
La muestra fotográfica “Rostros y raíces” del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Durango, reúne escenas domésticas y retratos de estudio que reflejan ese contexto histórico. En ellas aparecen madres sosteniendo a sus hijos con serenidad, envueltas en vestidos de época, encajes y elaborados tocados que distinguían a cada generación, mientras los retratos familiares revelan la solemnidad de la alta sociedad duranguense, con mujeres de porte elegante, figuras esbeltas y expresiones contenidas que respondían a los códigos sociales de su tiempo.
El recorrido también rescata la presencia de las infancias, con retratos de niñas en los que comienzan a reconocerse rasgos que han permanecido en el imaginario regional, como la piel apiñonada, las cejas expresivas y el cabello castaño.

Más allá de la estética, las imágenes recuerdan que las mujeres de Durango construyeron buena parte de la historia del estado desde el trabajo, el ámbito familiar y la vida comunitaria, dejando un legado de fortaleza, dignidad y arraigo que permanece vivo en la memoria visual resguardada por el Museo Regional “El Aguacate”, donde la exposición permanecerá abierta únicamente durante esta semana.