
Espacios del Panteón de Oriente, en evidente deterioro
A unos días de la conmemoración de una de las tradiciones más arraigadas en México, el Día de Muertos, en el Panteón de Oriente de la ciudad de Durango hay espacios en los que se observa un evidente deterioro ya que muchas familias no acuden durante todo el año a revisar las tumbas de sus familiares fallecidos.
Entre los daños hay columnas colapsadas y una escultura funeraria derribada sobre una lápida rota, lo que evidencia la vulnerabilidad en la que se encuentran los mausoleos.
Asimismo, algunas fosas están abiertas y hay fragmentos de piedra inestables sobre algunos pasillos peatonales, lo que incrementa el peligro para los asistentes, especialmente para adultos mayores y menores de edad.
Ante ello, además de la intervención municipal que se realiza cada año con motivo del Día de Muertos, para la limpieza y señalización de zonas de riesgo, resulta necesario que también las familias estén al pendiente de la calidad de los trabajos que se realizan en las tumbas para evitar el riesgo de que puedan colapsar.