
Esta es la postura de la longevidad, según expertos
Durante años fue vista como una simple forma de sentarse en el suelo. Sin embargo, especialistas en movilidad, fisioterapia y entrenamiento funcional coinciden cada vez más en que ponerse en cuclillas podría ser uno de los movimientos más valiosos para conservar la salud física con el paso del tiempo.
Bautizada popularmente como “la postura de la longevidad”, esta posición ancestral ha ganado notoriedad porque combina fuerza, movilidad, equilibrio y control corporal en un solo gesto.
Aunque el término tiene más fuerza divulgativa que científica, expertos señalan que mantener la capacidad de realizar una cuclilla profunda está relacionado con una mejor funcionalidad física y una mayor independencia durante el envejecimiento.
La explicación es sencilla, para adoptar esta postura el cuerpo necesita una adecuada movilidad de tobillos, rodillas y caderas, además de fuerza en piernas, glúteos y zona media. En otras palabras, el movimiento funciona como una especie de examen rápido del estado físico general.
¿OLVIDADO EN LA ADULTEZ?
Lo curioso es que la mayoría de las personas realizan esta postura con total naturalidad durante la infancia. Sin embargo, el sedentarismo, las largas jornadas frente a una computadora y la pérdida progresiva de movilidad hacen que, con los años, permanecer en cuclillas se convierta en un verdadero desafío.
Diversos especialistas destacan que practicar esta posición de forma regular ayuda a mantener activos los glúteos, cuádriceps y músculos estabilizadores del tronco. Además, favorece la coordinación entre tobillos, rodillas y caderas, algo fundamental para realizar tareas cotidianas con seguridad y eficiencia.

BENEFICIOS PRINCIPALES
Pero los beneficios van más allá de la fuerza. Permanecer unos minutos en cuclillas también puede contribuir a mejorar la movilidad articular, preservar la flexibilidad y reforzar patrones de movimiento que suelen deteriorarse con la edad. Investigaciones relacionadas con este tipo de movimientos han encontrado vínculos entre la capacidad funcional de las piernas, el equilibrio y la autonomía en adultos mayores.
La postura también ha despertado interés dentro del mundo del bienestar. Algunos fisioterapeutas señalan que realizarla de forma relajada y acompañada de una respiración profunda favorece la conciencia corporal, ayuda a disminuir tensiones musculares y puede estimular mecanismos asociados con la relajación y el descanso.
TIPS PARA PONERLA EN PRÁCTICA
Quizá por eso esta posición sigue formando parte de la vida cotidiana en diversas culturas asiáticas, donde muchas personas comen, descansan o incluso socializan en cuclillas sin que ello represente un esfuerzo especial.
Lo que para millones de personas es una postura habitual, en Occidente se ha convertido en una habilidad física que cada vez resulta más difícil conservar.
Los especialistas recomiendan comenzar poco a poco. Bastan entre 30 y 60 segundos al día para familiarizarse con la postura y aumentar gradualmente el tiempo conforme mejora la movilidad. La clave no está en llegar al límite, sino en recuperar un movimiento natural que el cuerpo conoce desde la infancia.
