
Estigma y rechazo agravan duelo de familias de víctimas de autolesión
El rechazo y los señalamientos de vecinos y demás entorno después de un suicidio provocan que nueve de cada 10 familias afectadas terminen por cambiar de domicilio, de acuerdo con un estudio presentado por el especialista en tratamiento de conducta suicida, Nefi Campos Muñoz, quien advirtió que el estigma puede prolongar el sufrimiento de quienes enfrentan la pérdida.
Durante su última visita a Durango, en el contexto de la reciente aprobación de la Ley para la Prevención, Atención y Posvención de la Conducta Suicida en Durango, Campos Muñoz explicó que el porcentaje se obtuvo a partir de testimonios de familiares entrevistados como parte de una investigación y de las labores de apoyo que ofrece. En esos relatos, las personas refirieron que recibieron comentarios ofensivos de sus propios vecinos, situación que las llevó a abandonar sus viviendas.
El especialista consideró necesario que cada vez más sectores se involucren en cuidar la manera en que se habla del suicidio y de quienes sobreviven a una muerte de este tipo. Sostuvo que el tema debe abordarse abiertamente, pero sin juicios ni expresiones que responsabilicen o estigmaticen a las familias, pues el lenguaje puede tener consecuencias importantes durante el proceso de duelo.
Como parte de los trabajos de campo, relató que se analizaron 117 autopsias psicológicas y se entrevistó a mil 134 familiares de esas víctimas, mediante procedimientos de varias horas y con la participación de distintas personas cercanas a cada caso. Consideró que este tipo de ejercicios podría contribuir a mejorar los procedimientos periciales y ofrecer mayor certeza a las familias sobre las circunstancias que rodearon la muerte de sus seres queridos.
En este sentido, resaltó que la construcción de la nueva legislación recién aprobada en Durango permitió incluir un acompañamiento institucional específicamente a los familiares y el entorno cercano de personas que consumen un suicidio; pero con énfasis en los casos en los que no se concretó el hecho.
RESTRICCIÓN NECESARIA
Campos Muñoz también se refirió a los riesgos asociados al uso indiscriminado de teléfonos celulares, particularmente entre niñas, niños y adolescentes. Explicó que la exposición constante a contenidos digitales genera estímulos rápidos que pueden favorecer conductas de dependencia y afectar la salud mental, con posibles repercusiones en estados de ansiedad.
Esto con respecto a la reciente entrada en vigor de la medida de restricción del uso de dispositivos digitales en las escuelas, sobre lo que aclaró que no se trata de impedir por completo el acceso a estos dispositivos, sino de establecer tiempos y límites, además de considerar el entorno familiar y la conexión emocional que tienen los menores con sus padres. Indicó que la conducta suicida responde a diversos factores, entre ellos condiciones biológicas, genéticas y ambientales, por lo que no puede atribuirse a una sola causa.