
Fallece Doña Virginia Damiana, pilar fundamental en la historia y expansión de Funerales Hernández
Durango se viste de luto ante la partida de una mujer visionaria y de carácter inquebrantable: Doña Virginia Damiana, quien con su esfuerzo, perseverancia y espíritu liberal se convirtió en una de las primeras empresarias de México y en una figura entrañable para la comunidad.
UNA MUJER EXTRAORDINARIA PARA SU ÉPOCA
Extraordinaria para su época, Doña Virginia no solo fue una emprendedora y líder contundente, sino también el corazón de su hogar, guiando con sabiduría y amor a seis generaciones de su familia.

RAÍCES CENTENARIAS DE UNA GRAN TRADICIÓN
Su legado en Durango se entrelaza de manera inseparable con la historia de Funerales Hernández. La trayectoria de esta institución se remonta a la época de la Revolución Mexicana, cuando Don Francisco Hernández Cano fundó en 1912 la primera casa funeraria en la ciudad de Chihuahua, estableciendo un estándar de excelencia y calidez en la prestación de servicios funerarios.
EL AMOR POR LA TIERRA DURANGUENSE
Años más tarde, Don Óscar Hernández Rubio y su esposa, Doña Virginia Damiana, asumieron la dirección de la empresa. Impulsados por una gran visión e innovación, iniciaron una importante expansión hacia distintos estados del país.
Fue precisamente ese espíritu pionero el que los trajo a Durango, una tierra por la que sintieron un entrañable cariño desde su primera visita y con cuya gente decidieron compartir esta sólida tradición familiar.

UN LEGADO QUE TRASCENDIÓ FRONTERAS
Tras el fallecimiento de su esposo, Doña Virginia tomó con entereza y determinación las riendas de la labor iniciada, cultivando con trabajo constante un legado que hoy supera el siglo de existencia.
A lo largo de su vida, Doña Virginia Damiana cimentó un pilar invaluable en su familia: sus hijos Daniel Octavio, Ana, Lorena, Raúl, Clara y Jaime, además de 15 nietos, 15 bisnietos y un tataranieto. Entre ellos destaca su nieto Danielo Hernández, con quien mantuvo un vínculo entrañable y para quien ella fue una de sus más grandes inspiraciones.
Su visión trascendió generaciones, convirtiendo a Funerales Hernández en un referente nacional que hoy lleva con orgullo el nombre de Durango a múltiples rincones de la República Mexicana.
