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MONUMENTO FRANCISCO VILLA

Familia de Francisco Montoya guarda silencio ante postura del gobernador sobre monumento a Villa

Tras enviar una carta al gobernador y sumarse a la defensa pública de la escultura, los familiares del artista no han recibido respuesta a sus planteamientos.

Familia de Francisco Montoya guarda silencio ante postura del gobernador sobre monumento a Villa

Familia de Francisco Montoya guarda silencio ante postura del gobernador sobre monumento a Villa

DANIELA ALMAGUER

La familia del maestro Francisco Montoya de la Cruz guarda silencio ante las recientes declaraciones del gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, quien reconoció que se contempla reubicar el monumento ecuestre de Francisco Villa, una posibilidad que anteriormente había negado en repetidas ocasiones al calificar como “chismes” las versiones que circulaban sobre el destino de la escultura.

Más que un cambio de postura por parte de los familiares, el silencio llega después de que agotaran las vías de pronunciamiento público e institucional para defender la permanencia de la obra en su sitio original.

Hace unos meses, la familia envió una carta directamente al mandatario estatal, mientras que artistas, gestores culturales y ciudadanos promovieron una petición para evitar el traslado, sin que hasta ahora se conozca una respuesta formal del gobernador a los planteamientos expuestos.

Contradicciones sobre la obra

La controversia volvió luego de que Villegas admitiera que mantener el monumento en su ubicación actual sería “ilógico” ante la construcción de una nueva escultura monumental dedicada al general revolucionario, que se levanta frente a la Central de Autobuses de Durango, una obra que él mismo inició.

“Dejarlo ahí sería algo ilógico, porque si ya vamos a tener uno ahí grandote, pues ya no lo van a ver, si ya de por sí ni lo voltean a ver, pues ahora menos. Hay que ver dónde colocarlo, no hay nada decidido, hay que buscarle dónde genere más valor”, declaró.

Sus declaraciones contrastan con las ocasiones en que negó que existiera una intención de reubicar el monumento y atribuyó a rumores ciudadanos las versiones sobre un posible traslado. Ahora, aunque sostiene que todavía no hay una decisión definitiva sobre el nuevo destino de la obra, reconoce abiertamente que su retiro está entre las posibilidades que se analizan.

Una carta sin respuesta

El 24 de abril de este año, la Fundación Cultural Maestro Francisco Montoya de la Cruz envió una carta a Villegas Villarreal para solicitar que se detuviera cualquier intento de reubicar el monumento ecuestre, creado por el escultor duranguense e instalado en la entrada de la capital.

El documento, firmado por Francisco Rugo Montoya Burciaga, hijo del artista, sostiene que la escultura “fue, es y seguirá siendo de la ciudad” y que su valor no se limita a la figura de Francisco Villa, sino que forma parte de la identidad cultural y del patrimonio artístico de Durango.

La familia expuso que la obra fue concebida como un conjunto integrado por la escultura, el hemiciclo y el entorno urbano, por lo que trasladarla significaría alterar el concepto original del maestro Montoya. También advirtió sobre las posibles implicaciones en materia de derechos de autor y protección del patrimonio cultural.

La misiva cuestionó, además, el procedimiento para impulsar una nueva representación monumental del general revolucionario y señaló que un proyecto de esta magnitud debió someterse a la valoración de especialistas, autoridades culturales y representantes de la sociedad civil.

Entre las solicitudes se incluyó hacer públicos los contratos con proveedores, los presupuestos y los estudios que justificaran la conveniencia de la nueva obra, así como el dictamen de impacto presupuestal. La fundación también pidió una respuesta por escrito y una opinión profesional del Consejo de Patrimonio Cultural del Estado.

Sin embargo, mientras el proyecto de la nueva escultura ha continuado, no se ha dado a conocer una respuesta formal a las solicitudes planteadas por la familia.

Artistas y ciudadanos también alzaron la voz

La defensa de la escultura no se limitó a los familiares de Montoya. Desde marzo, distintas figuras vinculadas con el ámbito cultural expresaron su rechazo a la posibilidad de trasladarla y señalaron que su valor artístico e histórico debía considerarse antes de tomar cualquier decisión.

Una de las iniciativas fue encabezada por la abogada duranguense Alicia Elena Martínez Bautista, hija del poeta Alexandro Martínez Camberos, quien reunió firmas de familiares, colegas y amigos originarios de Durango para solicitar al gobernador que la pieza permaneciera en su ubicación actual.

La carta, fechada el 16 de marzo en la Ciudad de México, destacó que el monumento fue creado específicamente para ese espacio y pidió tomar en cuenta tanto la opinión ciudadana como la del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ante la relevancia patrimonial de la obra.

Entre los firmantes figuraron el poeta y crítico Evodio Escalante Betancourt, el editor y escritor José Ángel Leyva Alvarado y el investigador León Jorge Castaños Martínez, exdirector de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

A estas voces se sumó la postura de la familia, que desde marzo había advertido sobre las dificultades técnicas y los riesgos que implicaría movilizar una pieza de aproximadamente seis toneladas. También señaló que, si el problema era el deterioro, las labores de mantenimiento y restauración podían realizarse sin retirarla de su emplazamiento.

Falta de transparencia

Mientras el gobernador argumenta que la presencia de dos monumentos dedicados a Francisco Villa resultaría ilógica, permanecen interrogantes sobre la nueva obra monumental que se construye frente a la Central de Autobuses.

Hasta ahora, no se ha informado públicamente quién es el artista responsable de su creación ni se han transparentado los detalles del pago que recibirá por realizarla. Las referencias conocidas se limitan a señalar que se trata de un artista originario de La Laguna, sin que el mandatario ni las instituciones culturales correspondientes hayan dado a conocer su identidad y los detalles del proyecto.

La falta de información contrasta con la magnitud de la intervención urbana y con los cuestionamientos que desde hace meses han planteado la familia del escultor y representantes del gremio cultural. Además de pedir explicaciones sobre el destino del monumento original, sus pronunciamientos han insistido en la necesidad de conocer los criterios artísticos, históricos y presupuestales que sustentan la construcción de la nueva pieza.

El debate también remite al origen del monumento que se pretende retirar. La escultura ecuestre fue creada y fundida en bronce por el maestro Francisco Montoya de la Cruz, con la colaboración de alumnos en los hornos de la Escuela de Pintura, Escultura y Artesanías de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), en un proceso que vinculó la obra con la formación artística local.

Por ello, la discusión no se reduce a decidir dónde colocar una escultura deteriorada o cómo distribuir dos representaciones del mismo personaje histórico. También involucra el reconocimiento del legado de un artista duranguense, una obra concebida para un espacio específico y la transparencia con la que las autoridades conducen proyectos de carácter monumental.

Escrito en: MONUMENTO FRANCISCO VILLA Francisco Montoya FAMILIA DURANGO CENTRAL DE AUTOBUSES monumento, Francisco, obra, nueva

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