
Flea honra la memoria y la libertad en 'HONORA', su obra solista más íntima
Flea lanzó su nuevo álbum solista “HONORA”, álbum que representa un regreso a sus raíces musicales, una exploración profunda de su amor por el jazz, la trompeta y la experimentación sonora. Después de casi cinco décadas como uno de los bajistas más influyentes del rock contemporáneo con los Red Hot Chili Peppers, este proyecto lo pone como compositor, arreglista e intérprete de su propia música, tocando tanto el bajo como la trompeta, y asumiendo también el papel de vocalista.
El álbum combina seis composiciones originales con versiones reinterpretadas de temas de artistas tan diversos como George Clinton, Frank Ocean y Jimmy Webb, reflejando la amplitud de influencias que han marcado la trayectoria de Flea.
COLABORACIONES IMPACTANTES
Entre estas reinterpretaciones están piezas como “Maggot Brain” (Funkadelic), “Wichita Lineman” (Glen Campbell/Jimmy Webb), “Thinkin Bout You” (Frank Ocean) y “Willow Weep for Me” (una composición popular de 1932).

El disco también destaca por sus colaboraciones excepcionales, como el mismísimo Thom Yorke de Radiohead aporta voz, piano y sintetizadores en el tema “Traffic Lights”,coescrito con Flea y el productor Josh Johnson, mientras que Nick Cave contribuye con su singular voz en otra pista. Ambos artistas participan en un álbum que fusiona jazz moderno con sensibilidad introspectiva y matices experimentales.
Desde el primer adelanto, “A Plea”, una pieza original de casi ocho minutos que mezcla jazz moderno con elementos profundamente introspectivos se aprecia un Flea que rehúye de estructuras convencionales para explorar un sonido más orgánico, cálido y emocional, en el que la trompeta recupera un lugar central.

¿QUÉ SIGNIFICA LA PORTADA?
“HONORA” también es una obra profundamente íntima que rinde homenaje a Shahin Badiyan, madre de su esposa, Melody Ehsani. La imagen que acompaña el disco es una fotografía tomada en Irán a finales de los años sesenta en la que Shahin aparece con su paloma mascota.
Para Flea, se trata de “la hermosa Shahin Badiyan”, una mujer persa fuerte que encarna “el espíritu de un Irán libre que vive en su corazón”. Melody recuerda que, cuando trabajaban en la portada, Flea vio esa fotografía, que está enmarcada en su casa, y supo de inmediato que así quería presentar su trabajo al mundo. Verla hoy, en el contexto de lo que sucede en Irán, le resulta profundamente emotivo.
Durante años, su familia tuvo que huir del país y convertirse en refugiados en Estados Unidos, comenzando de cero y trayendo consigo apenas un puñado de álbumes de fotos que Melody atesora. Esta imagen es una de ellas.
La historia detrás de la foto también ilumina un doloroso capítulo histórico: tras la Revolución Islámica de 1979, el gobierno iraní atacó especialmente a los miembros de la fe baháʼí, la de la familia de Ehsani, que fueron y siguen siendo duramente perseguidos. Esa violencia se institucionalizó con ejecuciones oficiales y represión sistemática.

Melody cuenta cómo, al crecer en Los Ángeles tras esa migración forzada, vivió con el temor de que los suyos que quedaron atrás no pudieran escapar; recuerda llamadas telefónicas secretas de su abuela y la negación de derechos básicos a sus primos. Esa experiencia marcó incluso su infancia, cuando a los diez años escribía cartas a presidentes estadounidenses denunciando violaciones a los derechos humanos.
Hoy, Melody dice sentirse impotente ante la corrupción a gran escala en distintos países y reflexiona sobre si estas injusticias son realmente diferentes según el territorio. Pero expresa su deseo de que nadie permita que ningún sistema nos divida entre “nosotros” y “ellos”, evocando una de sus creencias fundamentales, “la Tierra es solo un país y la humanidad sus ciudadanos” (Bahá’u’lláh).