
Esfuerzo. Las corredoras mantuvieron cadencias estables en la recta de 20 de Noviembre, donde el terreno favorece velocidad.
La segunda edición de la MujeRun 5K concluyó con una participación nutrida de niñas, jóvenes y mujeres que tomaron las calles del Centro Histórico para convertir el deporte en una manifestación pacífica y con causa. El evento, realizado en el marco del Día Internacional de la Mujer, reafirmó su carácter social al combinar activación física, memoria colectiva y exigencia de justicia.
La carrera inició puntualmente a las 8:00 de la mañana con salida y meta en el Teatro Victoria, siguiendo un recorrido accesible que avanzó por 20 de Noviembre hasta Avenida Tecnológico antes de retornar al punto de partida. La ruta, presentada semanas antes por la organización, fue diseñada para fomentar la convivencia y la participación en un ambiente seguro y sororo, aprovechando vialidades emblemáticas del primer cuadro de la ciudad.

Además del 5K, el evento incluyó pruebas infantiles de 1 kilómetro y 500 metros, lo que permitió integrar a corredoras de distintas edades. Las participantes recibieron un kit completo con playera, medalla, banda para cabello, thermo, buff y un Golden Ticket, además de artículos de seguridad personal como gas pimienta.
Deporte y causa social
Este año, la MujeRun reforzó su sentido comunitario al correr en beneficio del Colectivo Buscando Emilios, visibilizando el trabajo de madres buscadoras y la urgencia de atender los casos de personas desaparecidas. Bajo el lema "La Justicia No Puede Seguir Llegando Tarde", la carrera se consolidó como un espacio donde el deporte funciona también como vehículo de denuncia y acompañamiento.


Al finalizar la carrera, se llevó a cabo una rifa de 30 análisis clínicos ginecológicos, así como una colecta de insumos, bloqueador, sombrillas, gorras, botas y productos no perecederos, destinados a apoyar a las madres buscadoras. También se habilitó un espacio de vacunación para las asistentes, reforzando el enfoque integral del evento.
Con una logística fluida, un ambiente de sororidad palpable y una causa social clara, la MujeRun 2026 cerró su segunda edición consolidándose como una de las actividades más significativas del 8M en Durango. Más que una carrera, fue un recordatorio colectivo del poder de las mujeres para ocupar el espacio público con paso firme, memoria y comunidad.


