
Dato. A sus 18 años, el esquiador mexicano y su madre, Sarah Schleper, forman la primera dupla madre e hijo en una misma delegación.
La jornada olímpica de este 14 de febrero dejó un capítulo especial para el deporte mexicano con la presentación de Lasse Gaxiola en el slalom gigante de Milano-Cortina 2026. Con apenas 18 años, el esquiador debutó en unos Juegos Olímpicos de Invierno y lo hizo como el integrante más joven de la delegación nacional, enfrentando una de las pistas más exigentes del circuito: la Stelvio, en Bormio.
Gaxiola completó sus dos descensos con un tiempo acumulado de 2:48.08, resultado que lo colocó en la posición 53 de la clasificación final. En su primera bajada marcó 1:27.23 y en la segunda mejoró a 1:20.85, mostrando temple en un recorrido técnico que dejó fuera a competidores con mayor experiencia. Más allá del resultado, su actuación fue celebrada como un paso firme en el desarrollo del esquí alpino mexicano.
El debut de Lasse no solo representó un logro personal, sino también un momento histórico para el olimpismo invernal, pues por primera vez, una madre y su hijo compitieron en la misma edición de los Juegos Olímpicos de Invierno. Sarah Schleper, su madre y leyenda del esquí alpino, disputa su séptima justa olímpica, mientras que Lasse inicia su camino en la élite mundial.
La dupla mexicana acaparó miradas no solo por el simbolismo familiar, sino por la carga emocional que arrastra su historia. Schleper, quien alguna vez descendió una pista de Copa del Mundo con Lasse en brazos cuando él tenía cuatro años, ahora comparte con él uniforme, acreditación y escenario olímpico. Un ciclo que se cierra y otro que comienza.
El propio Gaxiola reconoció la magnitud del momento tras cruzar la meta: habló de nervios, adrenalina y diversión, pero también de gratitud hacia quienes siguieron su carrera desde México. Su mensaje fue claro: disfrutó cada metro del recorrido y valoró competir en un entorno que describió como "hermoso".