
Gorillaz rinde homenaje a la animación
La banda virtual británica Gorillaz vuelve a demostrar que su propuesta artística trasciende lo estrictamente musical con el lanzamiento de un nuevo cortometraje animado que celebra la tradición del dibujo en 2D. La pieza, titulada “The Mountain, the Moon Cave and the Sad God”, funciona para presentar su nuevo álbum homónimo, pero también como un homenaje directo a los clásicos de la animación, entre ellos “El libro de la selva”, evocando la calidez artesanal de una técnica que marcó a generaciones.
Con una duración cercana a los ocho minutos, el corto despliega un universo visual que dialoga con la animación tradicional de mediados del siglo XX. Fondos pintados a mano, trazos orgánicos y una narrativa que prioriza el gesto y la atmósfera sobre la velocidad vertiginosa de la animación contemporánea. La pieza fue desarrollada en colaboración con el estudio británico The Line, reconocido por su minucioso trabajo en animación cuadro por cuadro.
UNA ESTÉTICA DEL PASADO
Desde su creación en 1998 por Damon Albarn y Jamie Hewlett, Gorillaz ha sido un laboratorio permanente de experimentación visual. El proyecto nació como una crítica irónica a la cultura de la celebridad y pronto se convirtió en un fenómeno que fusiona música, cómic, cine y narrativa transmedia.
Este nuevo corto reafirma esa vocación híbrida, no se trata solo de acompañar una canción, sino de construir un universo simbólico, pues el líder de Blur podría saltárselo y solo hacer música, pero no, su concepto es mucho más que eso.
REFERENCIA A “EL LIBRO DE LA SELVA”
La referencia a El libro de la selva no es casual. La película de 1967 representa uno de los puntos culminantes de la animación tradicional de Disney, con personajes expresivos y un movimiento fluido que se convirtió en referente. Al evocar ese legado, Gorillaz reivindica el valor del dibujo hecho a mano en una época dominada por la animación digital y la inteligencia artificial.
Además del componente nostálgico, el cortometraje propone una reflexión estética sobre la permanencia de los relatos míticos y la capacidad de la animación para abordar emociones complejas.
En tiempos donde la producción audiovisual privilegia la inmediatez, el gesto de volver al 2D adquiere un peso casi político, es una defensa del trazo humano, de la textura visible y del tiempo invertido en cada fotograma.
UN NUEVO ÁLBUM
Por si fuera poco, todo esto llega para acompañar su nuevo álbum “The Mountain”, que no es por de menos la música, sino al contrario, el cortometraje llega para narrar lo que cada uno de los 15 temas inéditos son, todos con colaboraciones, algo que es costumbre de Damon, y que conducen a un concepto amplio que no se enfoca solo en la cultura asiática, sino en esa necesidad de expresar al máximo cada canción.
Previo a su lanzamiento, ya habían sido presentados como sencillos “The Manifesto” y uno de los mejores temas del álbum, “Orange County”.
Otro tema que destaca es “Delirium”, que recuerda precisamente a ese viaje que emprende la banda en el cortometraje, o “The Hardest Thing” y el cierre, “The Sad God”.
Con este material, que llega tras el grandísimo “Cracker Island”, Gorillaz también anunció su nueva gira, que si bien hasta ahora no contempla a México, abre la posibilidad de que la agrupación regrese el próximo año.