
¿Habrá 'lluvia negra' en Durango? Esto significa realmente el término y así debes prepararte
Durante los últimos días comenzó a difundirse en redes sociales la advertencia sobre una supuesta “lluvia negra” que afectaría a diferentes estados de México, entre ellos Durango, acompañada de recomendaciones para prepararse ante tormentas de gran intensidad.
Sin embargo, el término puede resultar engañoso: en México no existe oficialmente una alerta meteorológica denominada “lluvia negra”, aunque sí se mantiene el riesgo de precipitaciones fuertes, descargas eléctricas, granizo, inundaciones repentinas y crecidas de arroyos durante la actual temporada.
¿Qué es la llamada “lluvia negra”?
El concepto proviene del sistema de alertamiento utilizado por el Observatorio de Hong Kong, donde las tormentas se clasifican mediante señales ámbar, roja y negra.
La señal negra representa el nivel más alto y se activa cuando han caído o se espera que caigan más de 70 milímetros de lluvia en una hora sobre amplias zonas de ese territorio, con posibilidades de inundaciones severas y afectaciones a la movilidad.
Esta clasificación pertenece exclusivamente al sistema de Hong Kong y no significa que exista un fenómeno meteorológico llamado “lluvia negra”.
En México, el Servicio Meteorológico Nacional clasifica las precipitaciones de acuerdo con la cantidad de agua acumulada durante 24 horas:
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Lluvias fuertes: de 25 a 50 milímetros.
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Lluvias muy fuertes: de 50 a 75 milímetros.
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Lluvias intensas: de 75 a 150 milímetros.
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Lluvias torrenciales: de 150 a 250 milímetros.
Por ello, hablar de una “alerta negra” para Durango o México no corresponde a la terminología oficial de la Conagua.
¿Se esperan lluvias fuertes en Durango?
Sí habrá condiciones para lluvias durante los próximos días, aunque no en todo el territorio estatal con la misma intensidad.
El pronóstico del SMN para este sábado 11 de julio contempla chubascos con lluvias puntuales fuertes, de entre 25 y 50 milímetros, principalmente en el noroeste de Durango.
Para el periodo comprendido entre el sábado y el domingo, las precipitaciones estarán asociadas con circulaciones ciclónicas, vaguadas en niveles medios y altos de la atmósfera, canales de baja presión y el desplazamiento de la onda tropical número 17 por el Pacífico mexicano.
Las tormentas podrían presentarse acompañadas de descargas eléctricas, rachas de viento y posible caída de granizo.
Aunque los acumulados más importantes se pronostican para zonas específicas de la entidad, una tormenta intensa en poco tiempo puede provocar afectaciones incluso cuando el volumen total de lluvia no alcance la categoría de intensa.
Arroyos, acequias y vados representan el mayor riesgo
En Durango, las precipitaciones pueden generar corrientes repentinas en arroyos, canales, acequias y pasos de agua que permanecían secos antes de la tormenta.
El SMN advierte que las lluvias fuertes pueden incrementar los niveles de ríos y arroyos, además de provocar encharcamientos, inundaciones, deslaves y reducción de visibilidad en carreteras.
El riesgo aumenta en colonias ubicadas cerca de cauces naturales, zonas bajas, vialidades con drenaje insuficiente y comunidades serranas donde pueden presentarse derrumbes o caída de rocas.
Cómo prepararte antes de una tormenta
Protección Civil recomienda mantenerse atento a los avisos oficiales y evitar basarse únicamente en mensajes reenviados por redes sociales o WhatsApp.
Antes de que comience la lluvia, se recomienda:
Preparar una mochila de emergencia con identificaciones y documentos dentro de bolsas impermeables, lámpara, pilas, radio, cargador portátil, botiquín, agua, alimentos no perecederos y medicamentos de uso frecuente.
También es importante limpiar azoteas, desagües y coladeras, retirar objetos que puedan ser arrastrados por el agua y revisar que puertas y ventanas cierren correctamente.
Las familias que viven cerca de un arroyo, presa, canal, barranca o ladera deben identificar una ruta de evacuación y acordar un punto de reunión.
Qué hacer mientras está lloviendo
Durante una tormenta fuerte, se debe permanecer bajo resguardo y alejarse de ventanas, árboles, postes, estructuras metálicas y anuncios espectaculares.
No se debe intentar atravesar a pie o en vehículo una calle inundada, un vado, arroyo o corriente de agua. La profundidad puede ser mayor de lo que aparenta y el pavimento podría encontrarse dañado.
Los automovilistas deben reducir la velocidad, encender las luces, aumentar la distancia con otros vehículos y detenerse en un sitio seguro cuando la visibilidad sea insuficiente.
También se recomienda desconectar aparatos eléctricos cuando exista riesgo de que el agua ingrese a la vivienda, siempre que hacerlo no implique exponerse a una descarga.
Desconfía de mensajes alarmistas
Una nube muy densa puede oscurecer el cielo en pleno día, pero esto tampoco convierte a la precipitación en una “lluvia negra”.
Antes de compartir una advertencia, se debe revisar si fue publicada por el Servicio Meteorológico Nacional, la Conagua o Protección Civil.
La intensidad de las tormentas puede cambiar rápidamente y afectar solo a algunos municipios o sectores de una ciudad, por lo que es importante seguir los avisos actualizados y no interpretar un pronóstico estatal como una afectación uniforme.
Ante cualquier emergencia, se debe llamar al 911 y seguir las indicaciones de las autoridades.