
Historias de la creación del mundo
El Señor se preguntó: -¿Qué puedo darle al hombre que lo defina plenamente como humano?
Después de mucho pensar le dio un precioso don: la libertad. Por la libertad el hombre tiene algo que no tienen las demás criaturas: la posibilidad de escoger.
Sucedió, sin embargo, que el hombre escogió mal la primera vez que escogió. Y desde entonces ha repetido su error -el de escoger mal- una y otra vez.
Aun así Dios no le quitó su libertad.
Si se la quitara, el hombre dejaría de ser hombre.
Y quizá Dios dejaría de ser Dios, porque entre el ser y la nada el hombre escogió el ser.
¡Hasta mañana!...