
¡Histórico! Guillermo Del Toro recibe ovación en Cannes durante 22 minutos
El Festival de Cannes volvió a rendirse ante Guillermo del Toro. Dos décadas después de que “El laberinto del fauno” marcara uno de los momentos más memorables en la historia del certamen francés, el cineasta mexicano regresó a la Costa Azul para presentar la restauración en 4K de la película, recibiendo nuevamente una extensa ovación por parte del público.
La proyección, realizada dentro de la sección Cannes Classics, celebró el 20 aniversario del estreno mundial de la cinta hispanomexicana, considerada una de las obras más importantes del cine fantástico contemporáneo.
El filme, restaurado meticulosamente a partir de su negativo original en 35 mm y supervisado por el propio Del Toro, inauguró el apartado dedicado a clásicos cinematográficos, reafirmando el lugar que la película ocupa ya dentro de la historia del cine.
22 MINUTOS DE APLAUSOS
La ceremonia se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la apertura del festival. El público del auditorio Debussy recibió al director mexicano de pie, evocando inevitablemente aquella legendaria función de 2006 en la que “El laberinto del fauno” obtuvo una ovación de 22 minutos, considerada todavía la más larga en la historia de Cannes.
“Fue la última y todo el mundo se había ido, y ahora todo el mundo está todavía llegando”, bromeó Del Toro durante la presentación, en referencia a que hace veinte años la película fue exhibida al final del festival, mientras que ahora abrió oficialmente la sección Cannes Classics.

MEMORIA Y LA RESISTENCIA
Con visible emoción, el realizador recordó las dificultades que enfrentó para concretar la película, ambientada en la España franquista de 1944 y protagonizada por la joven Ofelia, personaje interpretado por Ivana Baquero. Del Toro confesó que el proyecto estuvo constantemente en riesgo y que prácticamente nadie quería producirlo.
“Fue la segunda peor experiencia filmando de mi vida”, admitió el cineasta, quien añadió entre risas que la primera había sido realizar “Mimic” junto a los Weinstein.

PRIMER PASO EN CANNES
El director mexicano también recordó el impacto emocional que significó aquella primera recepción en Cannes. “Fue una avalancha de emoción humana”, expresó al hablar de la ovación de 2006, una experiencia que, según relató, terminó por transformar la manera en que veía su propio trabajo cinematográfico.
Durante su intervención, Del Toro insistió en que “El laberinto del fauno” resulta hoy incluso más pertinente que cuando fue estrenada, especialmente en una época marcada por el miedo, la incertidumbre y la deshumanización tecnológica.
“Podemos darnos al amor o al miedo. Nunca, nunca, nunca hay que darse al miedo”, declaró el realizador frente al público del festival.
El cineasta también defendió la creación artística hecha desde lo humano y cuestionó la idea de que el arte pueda reducirse a procesos automáticos o aplicaciones tecnológicas. “El arte no puede hacerse con una maldita app”, concluyó.
