
Hombres tardan hasta 10 años para acudir a terapia psicológica: especialista
Aunque entre la población crece la importancia de atender la salud mental, pocas personas son las que están acudiendo a terapia; sin embargo, son los hombres quienes menos solicitan este tipo de atención.
Dentro de las cifras que se registran a nivel estatal y nacional, del total de consultas psicológicas el 70 por ciento corresponde a mujeres y solo el 30 por ciento a hombres. Además, ellos pueden dejar pasar hasta 10 años o más antes de buscar ayuda.
El especialista en psicología clínica, Alejandro Reséndiz Villegas, reconoció estas cifras y apuntó que deben ocurrir varias situaciones en la vida de una persona para que decida asistir a un tratamiento psicológico o psicoterapéutico; sin embargo, en el caso de los hombres, suelen dejar pasar más tiempo antes de hacerlo.
“Las personas acuden hasta que presentan ciertos síntomas que les impiden realizar sus actividades cotidianas, hasta que presentan malestar, sufrimiento, incomodidad o apatía, cuando nada les hace disfrutar la vida, y es hasta ese punto es cuando se dan cuenta de que requieren apoyo con un tratamiento especializado”.
Niños y adolescentes ya son atendidos con mayor frecuencia en consulta, aunque quienes regularmente los llevan son sus madres.
"Los hombres no lloran"
Entre las causas o factores que impiden que los hombres busquen ayuda psicológica está el aspecto sociocultural, ya que todavía se considera un signo de debilidad que un hombre muestre sus emociones o llore.
Durante muchos años se repitió la frase “los hombres no lloran”, la cual fue inculcada desde la infancia y reforzada durante las demás etapas de la vida. Como consecuencia, ciertas emociones no eran permitidas ni expresadas.
“Porque los hombres no deben pasar por eso, porque el hombre debe defender a otras personas, porque tiene que ser fuerte, tiene que luchar, tiene que ser el proveedor; y eso se queda grabado en piedra en el aparato psicológico de ciertas personas, por lo que resulta más difícil cambiar esa estructura”.
Son también los hombres quienes fallecen con mayor frecuencia por infartos o problemas cardiovasculares, además de presentar niveles elevados de hipertensión debido a malos hábitos alimenticios.
“Los hombres para tratar de resolver situaciones es común el aislamiento para hacer una introspección (...) y a lo mejor tendemos a resolver, entre comillas, esas situaciones con algún tipo de actividades como el exceso de trabajo, que se conocen como patologías blancas, enfermedades socialmente aceptadas, pero que con el paso del tiempo pueden repercutir en la salud física”.

Depresión y ansiedad
Los hombres que presentan alguna condición de salud mental, como depresión o ansiedad, suelen llegar a consulta referidos por otros especialistas, a petición de su pareja o porque ya presentan síntomas físicos que requieren atención profesional.
Algunos pacientes expresan que no pueden dormir o enfrentan situaciones laborales que les generan síntomas físicos.
Algo que reconocen los especialistas es que les sigue siendo complicado pedir ayuda o atención, ya que en general los hombres acuden al médico cuando la enfermedad es casi incapacitante.
“Muchos llegan referidos por un especialista o un internista porque tienen problemas cardiovasculares, hipertensión, diabetes, malos hábitos o problemas en la cuestión sexual”.
En la parte sexual también puede haber afectaciones en la relación de pareja, ya sea porque no logran una erección o porque la eyaculación ocurre de manera más rápida, porque no exista una adecuada conexión con su cuerpo debido a la alteración física o emocional.
Abordar temas sexuales es difícil, porque se considera una obligación que el hombre debe cumplir, entonces existe temor a un mal desempeño. Incluso algunos comienzan a consumir Viagra desde la adolescencia.
“Hay presión social para cumplir con el desempeño sexual, porque nuevamente los hombres deben ser fuertes, arriesgados, temerarios y cumplir con todo, incluido el desempeño sexual, para lograr el checklist”.
Entre los factores de alerta que indican que una persona necesita ayuda se encuentran el aislamiento constante y en algunos casos el inicio o incremento en el consumo de sustancias.
“El abuso de sustancias se presenta más entre el género masculino porque hemos aprendido también a adormecer o tratar ciertas emociones que nos empiezan a repercutir, a veces al terminar la jornada laborarl al llegar a casa para relajarse se toman algunas cervezas”.
Los hombres también son quienes más atentan contra su propia vida y algunos pueden intentarlo bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Cuidado de la salud
El cuidado de la salud mental puede comenzar con la atención de la salud física y la búsqueda de ayuda cuando sea necesario, sin esperar a que se presente un problema mayor o una crisis de ansiedad o depresión.
“Se debe empezar a alfabetizar más las emociones, saber lo que tenemos, lo que sentimos, saber expresarnos y participar en diferentes grupos y actividades sociales que nos beneficien”.
También es importante identificar las señales de alerta y las conductas excesivas, incluso en el ámbito laboral; acercarse a la familia e interactuar con los seres queridos, ya que algunos problemas de salud mental tienden a alejar a las personas de su entorno.
Asimismo, es necesario dejar de lado algunas barreras socioculturales y trabajar en la alexitimia, que consiste en la dificultad para identificar y expresar las emociones. En ocasiones, aunque las personas quieran expresar lo que sienten con palabras, no pueden hacerlo porque no saben exactamente qué están sintiendo.
A pesar de que pueden utilizarse herramientas de inteligencia artificial para intentar identificar qué está ocurriendo cuando una persona presenta determinadas conductas o malestares, el especialista considera que nunca podrán sustituir el proceso terapéutico.