
Hospital del ISSSTE de Durango, rebasado; nuevo inmueble sigue pendiente
La infraestructura del Hospital General Santiago Ramón y Cajal del ISSSTE, en la ciudad de Durango, quedó rebasada por el crecimiento de la derechohabiencia y la falta de ampliación de sus instalaciones, una situación que limita la disponibilidad de camas, consultorios y quirófanos, además de reducir la capacidad para realizar intervenciones quirúrgicas.
El inmueble, con más de 45 años de antigüedad, conserva prácticamente la misma capacidad hospitalaria con la que fue diseñado, pese a que la población con derecho a recibir atención médica aumentó hasta alcanzar los 342 mil 28 derechohabientes en Durango, de acuerdo con las cifras del anuario estadístico 2024 del instituto.
Francisco Fournier, dirigente sindical de la sección XV del ISSSTE, advirtió que las instalaciones ya no responden a las necesidades actuales, pues el crecimiento de los trabajadores incorporados al régimen y de sus familias no estuvo acompañado de una expansión proporcional de la infraestructura médica.
De los más de 342 mil derechohabientes registrados en el estado, 237 mil 877 corresponden a personas afiliadas al régimen obligatorio, mientras que solo 117 mil 67 utilizaron los servicios médicos durante 2024.
El problema se refleja principalmente en la disponibilidad de camas censables, pues los pacientes con enfermedades crónico-degenerativas pueden permanecer hospitalizados entre 15 y 20 días, lo que reduce la posibilidad de recibir nuevos ingresos y limita la atención de quienes requieren intervenciones quirúrgicas.
Nuevo hospital, una promesa de años
La sustitución del Hospital Santiago Ramón y Cajal se ha planteado desde hace más de una década, pero el proyecto no se ha concretado, pese a los anuncios y a los recursos que se han contemplado para avanzar en su planeación.
La propuesta de construir un nuevo Hospital General del ISSSTE para Durango quedó registrada en la plataforma Proyectos México con una inversión estimada de mil 126 millones 760 mil pesos. El proyecto contemplaba 126 camas censables, 30 consultorios, seis quirófanos y áreas de urgencias y cuidados intensivos.
El costo estimado pasó de 563 millones de pesos a aproximadamente mil 127 millones, de acuerdo con los antecedentes del proyecto, que ha quedado fuera de las previsiones presupuestales en distintos años, entre ellos 2020, 2022 y 2025.
Fournier recordó que incluso se colocó la primera piedra de un nuevo hospital en la ciudad de Durango, pero aseguró que los recursos previstos fueron destinados a otras necesidades urgentes, entre ellas la atención de daños provocados por un huracán en Guerrero.
Posteriormente, se planteó aprovechar el espacio de la plaza ubicada frente al inmueble actual para construir una torre de especialidades, ampliar la capacidad hasta 150 camas censables e incrementar el número de consultorios.
Sin embargo, esa propuesta tampoco recibió autorización del área nacional de infraestructura del instituto, señaló.
En abril de 2023, el entonces director general del ISSSTE, Pedro Zenteno Santaella, reconoció públicamente el rezago de infraestructura del organismo y la necesidad de ampliar la capacidad de atención en Durango.
Los documentos relacionados con el proyecto contemplan la contratación de estudios de preinversión por 34.6 millones de pesos y reconocen deficiencias del hospital actual frente a las disposiciones sanitarias aplicables.
La planeación ubica hacia 2028 la posibilidad de contar con el nuevo inmueble, aunque esto no representa una fecha confirmada de conclusión.
El proyecto dispone de un terreno identificado como La Tinaja, sobre la carretera a Parral; sin embargo, no se ha confirmado una asignación presupuestal para iniciar la construcción durante 2026 o 2027.
Y todo indica que en los próximos años sí se construiría un nuevo hospital del ISSSTE, pero al parecer no será el de la ciudad de Durango, podría tratarse del de Gómez Palacio.