
FOTO: El Universal
Momentos de tensión se vivieron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tras el reporte de una posible amenaza de bomba que activó protocolos de seguridad y movilizó a autoridades dentro de la Terminal 1.
El incidente, que involucró vuelos comerciales de la aerolínea Viva Aerobus, generó retrasos y preocupación entre pasajeros y personal aeroportuario.
¿Qué fue lo que pasó?
La situación se originó cuando se reportó una posible amenaza de bomba en una aeronave identificada con matrícula XA-VBM, que había llegado procedente de Cancún y se preparaba para cubrir otro vuelo con destino a Mérida.
Ante el aviso, autoridades del aeropuerto activaron de inmediato los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de incidentes. Personal especializado, incluyendo elementos del equipo de Búsqueda, Localización y Neutralización de Artefactos Explosivos (BLONAE), se desplegó en la zona para revisar tanto la aeronave como el equipaje.
De acuerdo con información oficial, no se trató de un solo aviso, sino de tres posibles amenazas relacionadas con los vuelos VB1029 y VB1104, lo que elevó el nivel de alerta dentro del aeropuerto.
La situación evidenció la rapidez con la que se activan los protocolos en uno de los aeropuertos más importantes del país, donde cualquier indicio de riesgo se atiende con máxima prioridad.
No se encontraron explosivos
Tras la revisión exhaustiva de la aeronave y el equipaje, las autoridades confirmaron que no se encontró ningún artefacto explosivo, descartando así cualquier riesgo real para los pasajeros y la tripulación.
Una vez concluido el operativo, se autorizó la reanudación de actividades y el vuelo pudo continuar su itinerario con normalidad.
Seguridad aérea, prioridad ante cualquier alerta
Aunque el incidente resultó ser una falsa alarma, dejó en evidencia la importancia de los protocolos de seguridad en la aviación. Este tipo de situaciones, aunque poco frecuentes, requieren una respuesta inmediata para garantizar la integridad de todos los involucrados.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, considerado uno de los más transitados del país, cuenta con mecanismos estrictos para atender cualquier amenaza. Sin embargo, este tipo de reportes también generan impactos operativos y logísticos, afectando itinerarios y provocando momentos de incertidumbre entre los viajeros.