
Industria manufacturera aumenta producción y salarios, pero la nómina se congela
La industria manufacturera registró una marcada paradoja operativa durante julio de este año logrando acelerar su volumen de producción y aumentar los ingresos reales de sus trabajadores, pero lo hizo manteniendo paralizada la contratación de personal e incrementando las horas trabajadas en fábrica.
De acuerdo con la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) publicada este 17 de septiembre por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el volumen físico de la producción fabril avanzó 0.9 por ciento a tasa mensual.
El dato más revelador del informe oficial evidencia un fenómeno de mayor productividad o eficiencia tecnológica: las empresas lograron producir más mercancías sin sumar nuevas plazas laborales.
El número de personal ocupado total no registró variación mensual, fue del cero por ciento, acumulando un retroceso de 1.4 por ciento en su comparación interanual si se compara con el mismo mes del 2025. Asimismo, las horas trabajadas apenas subieron 0.1 por ciento frente a junio, manteniendo una caída del 0.8 por ciento a tasa anual. Esto confirma que el repunte productivo no requirió de jornadas extraordinarias ni de mayor volumen de personal, sino de un rendimiento superior por hora laborada.
En el plano financiero y salarial, la industria manufacturera mostró un comportamiento favorable: las remuneraciones medias reales subieron 1.4 por ciento en términos mensuales y un 5.2 por ciento a tasa anual.
Este incremento real refleja que las ganancias y eficiencias de costos del sector se tradujeron en una mejora directa del poder adquisitivo de los empleados contratados.