
La creación de empleos, el 'mito gigante' del gobierno de Esteban
Una cosa son los datos y otras las opiniones. Una cosa es querer aparentar ser un "Gigante" y otra muy distinta reconocer la realidad. Es muy diferente prometer empleos e inversiones y otra es revisar los datos oficiales y darse cuenta de que es solo eso: promesas.
En los últimos tres años, en todo el estado de Durango, el número de empleos formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) solo ha aumentado en 513 plazas. Ni siquiera un empleo formal por día. La cuenta es peor si se toma en cuenta los tres meses y medio del 2022 (septiembre a diciembre), pues la cifra quedaría en solamente 86 nuevas plazas.
Cuando inició el sexenio de Esteban Villegas Villarreal, Durango contaba con 257 mil 495 empleos formales. Al cierre de ese año, diciembre del 2022, la cifra de empleos quedó en 256 mil 588. Es decir, 907 menos. Un año después, en diciembre del 2023, la cifra quedó en 258 mil 023. Una recuperación de mil 435 plazas.
Para el cierre del 2024, las cifras ante el IMSS eran de 259 mil 169 trabajadores registrados y para este 2025 el padrón total terminó en 257 mil 581 personas afiliadas al IMSS con un empleo formal, es decir, mil 588 puestos menos.
Si las matemáticas no mienten, desde que Esteban Villegas inició su sexenio, solo hay 86 plazas formales más ante el Seguro Social, muy, pero muy lejos de los 16 mil anunciados al principio de su mandato. En ese periodo han cerrado cientos de empresas, comercios y restaurantes que demuestran que la realidad en Durango es muy distinta a las que presume el Gobierno Estatal en sus 'posteos' millonarios de redes sociales.
Y TODAVÍA LES INCREMENTAN IMPUESTOS
Además de la frialdad de estos números, las facilidades que el Gobierno del Estado pudiera darles a los empresarios para la creación de más empleos no se han visto reflejadas, pues durante su sexenio se han incrementado sistemáticamente todos los impuestos.
Este año, además del polémico Predial que le corresponde al Ayuntamiento de Durango, se incrementaron considerablemente las multas y cobros por conceptos no fiscales, aportaciones para obras públicas y servicios relacionados con salud y protección civil.
También aumentó el Impuesto Sobre Nómina (ISN), control vehicular, el Registro Público de la Propiedad, uso de bienes del Estado, entre otros. Es decir, que a los empleadores locales se les ha cargado la mano con el argumento de "ser más eficientes para recaudar".
No por nada cientos de empresas en los últimos años han decidido irse a la informalidad. Según la Encuesta Nacional de Empleo y Desocupación (ENOE) del Inegi, un 52.4% de la Población Económicamente Activa (PEA) en el estado se encuentra laborando en la informalidad. Una cifra preocupante que revela que Durango es el estado con mayor tasa de informalidad laboral en el norte del país.
NÚMEROS ROJOS EN TODOS LOS SECTORES
Y aunque generalmente son los mismos sectores productivos los que alzan la voz para demostrar la preocupante realidad económica que vive el estado, basta platicar con aquellos que cuenten con una empresa o negocio para darse cuenta de que no solo a los constructores, restauranteros o prestadores de servicio les ha ido mal.
Ni qué decir lo que ocurre con los agricultores, ganaderos, forestales, mineros y otros sectores productivos a quienes también los factores externos (principalmente relacionados con Estados Unidos) y otros internos (como la inseguridad) les han provocado pérdidas millonarias.
Aunque desde el Gobierno del Estado se pretenda aparentar otra realidad a través de videos, en los que el mismo Gobernador o funcionarios de segundo nivel salen hablando de más y más promesas de empleos frente a una cámara, la realidad es que, en Durango, el tema del empleo formal se ha estancado alarmantemente y con una futura tendencia a retroceder.