
La fuerza irreal de la economía
La semana pasada escribí sobre el deterioro de la relación entre pasajeros y taxistas en los años 90 que nos preparó para la llegada de una alternativa.
En 2013 Uber hizo su aparición en México y el transporte comenzó a depender de nuestro dedo índice; los coches podían ser llamados gracias a los satélites que orbitan la tierra y los conductores trabajar de acuerdo a su disponibilidad. Después de una ola de asaltos en taxis y taxímetros adulterados llegaba una solución.