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La lamentable postura de Elon Musk contra los niños

El reporte Oppenheimer

La lamentable postura de Elon Musk contra los niños

La lamentable postura de Elon Musk contra los niños

ANDRÉS OPPENHEIMER

La decisión del Reino Unido de seguir los pasos de Australia y prohibir las redes sociales a los menores de 16 años es una gran noticia. En lugar de criticarla, como lo han hecho Elon Musk y otros magnates tecnológicos que hacen millones con la adicción a las pantallas, deberíamos imitarla en todos nuestros países.

El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció días atrás que el Reino Unido prohibirá a los menores de 16 años usar Snapchat, TikTok, YouTube y otras redes para protegerlos de contenidos dañinos.

La propuesta de ley, que entraría en vigor a principios de 2027, es parte de un creciente movimiento global contra la epidemia de trastornos mentales atribuidos a las redes. Australia, Canadá, Brasil, Francia, España y Dinamarca ya implementaron o están estudiando medidas similares.

Sin embargo, Musk - el hombre más rico del mundo y dueño de X (la red social que en sus buenos tiempos se llamaba Twitter) - puso el grito en el cielo.

En una serie de mensajes en X, Musk acusó a Gran Bretaña de ser "un estado policial". Señaló que el proyecto de ley es "un lobo con piel de oveja", aduciendo que su verdadera intención es aumentar la vigilancia gubernamental.

Lo cierto es que hay cientos de estudios que demuestran que el rendimiento académico y la salud mental de los niños han caído desde que surgieron las redes sociales, cuyo modelo de negocios se basa en mantener a los usuarios pegados a la pantalla.

Las pruebas PISA de estudiantes de 15 años en todo el mundo han dado resultados cada vez más bajos. Un 57% de las niñas de secundaria en Estados Unidos dicen que a menudo sufren de tristeza o desesperanza, frente a un 36% hace una década. En América Latina, el 47.7% de los jóvenes dice sufrir de ansiedad o depresión, según UNICEF.

Jonathan Haidt, el autor del best-seller "La generación ansiosa", me dijo en una entrevista que la epidemia de depresión juvenil se debe en buena parte a que las niñas que no reciben muchos "me gusta" en las redes se sienten inferiores.

"Las tasas de depresión, ansiedad y hospitalizaciones por autolesiones se dispararon", me dijo Haidt.

En meses recientes, el problema ha empeorado tras la creciente popularidad de plataformas que literalmente desnudan a cualquiera. Los niños toman una foto de la cara de una compañerita de clase y -usando la inteligencia artificial - crean un videíto donde las muestran sin ropa. Muchas niñas quedan tan traumadas que no quieren volver a la escuela.

Recientes fallos judiciales claves en Los Ángeles y Nuevo México dictaminaron que YouTube y Meta, la empresa matriz de Instagram y Facebook, causaron serios problemas mentales a jóvenes que habían presentado demandas.

En diciembre y enero pasados, la plataforma de inteligencia artificial Grok, de Musk, creó y diseminó 1.8 millones de "imágenes sexualizadas" de mujeres, según reportó el diario The New York Times. Poco después, ante una ola de protestas, X anunció que no permitiría más el uso de esa plataforma para crear "imágenes de personas verdaderas en vestimentas reveladoras como bikinis".

Sin embargo, la revista tecnológica "Wired" reportó el 11 de junio que Grok "aparentemente sigue siendo utilizada" para crear imágenes trucadas de mujeres.

Volviendo a la prohibición al uso de las redes por los menores, muchos críticos señalan que no sirve de mucho, porque los jóvenes siempre encuentran la vuelta para entrar. Algunos mienten sobre su edad o usan las cuentas de sus hermanos.

Sin embargo, las prohibiciones serán efectivas para las nuevas generaciones de niños que aún no entraron en las redes, porque le dan una excusa a los padres para decirles a sus hijos que no pueden abrir cuentas porque está prohibido. Pueden decirles: "Es ilegal. Si lo haces, nos meten una multa terrible".

Musk y otros magnates tecnológicos se escudan en que esto sienta un peligroso precedente contra la libertad de expresión.

¡Tonterías! ¿Acaso no prohibimos que los menores de 16 compren bebidas alcohólicas, manejen, o vean películas para adultos?

Los dueños de las redes sociales -que ya son los hombres más ricos del planeta - sin duda perderían una parte de su audiencia y publicidad si estas prohibiciones se extienden a todo el mundo. Pero las ganancias en salud mental para los niños lo justificarían con creces.

Escrito en: OPINIÓN EDITORIALES redes, niños, Musk, embargo,

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