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El Spotify Camp Nou recibió este 25 de octubre una nueva edición del Clásico español, correspondiente a la jornada 10 de LaLiga EA Sports 2026/27. El Barcelona llegó como líder perfecto del campeonato con nueve victorias en nueve partidos, mientras que el Real Madrid, dirigido por José Mourinho, arribó obligado a ganar para evitar que la distancia en la tabla se volviera peligrosa. Al final, los blancos firmaron un golpe de autoridad al imponerse 2-1 y apretar por completo la carrera por el título.
Primer Tiempo
Durante buena parte del primer tiempo, el conjunto azulgrana monopolizó la posesión, pero encontró dificultades para romper el bloque madridista. El equipo visitante apostó por la velocidad de Arda Güler, Yan Diomande y, sobre todo, Kylian Mbappé. La resistencia local se quebró al minuto 41, cuando un error defensivo terminó favoreciendo al francés, quien definió con un derechazo cruzado a la esquina inferior para abrir el marcador y firmar su décimo tanto liguero de la campaña.
El gol modificó el panorama. Mourinho encontró el partido que buscaba: compacto, físico y de transiciones rápidas. Barcelona siguió controlando el balón, pero Real Madrid cerró espacios y obligó a que Pedri, Rodri y Fermín López jugaran lejos del área. Antes del descanso, los visitantes protegieron la ventaja con orden y sacrificio defensivo, encabezados por Dean Huijsen, Ibrahima Konaté y Aurélien Tchouaméni.
Segundo Tiempo
La reacción blaugrana apareció al minuto 61. Pedri encontró un resquicio entre líneas y filtró para Raphinha, quien definió con precisión a la esquina inferior izquierda para establecer el 1-1 y desatar la euforia en las tribunas. El brasileño alcanzó así su decimotercer gol de la temporada, premiando el dominio territorial de un Barcelona que había incrementado la presión tras el intermedio.
Con el empate, el encuentro se convirtió en un intercambio de golpes. Lunin salvó al Madrid en momentos clave, mientras que Joan García respondió ante intentos de Güler y Bellingham. Hansi Flick movió el banquillo con los ingresos de Frenkie de Jong, Gabriel Jesus y Karim Adeyemi; Mourinho respondió con Eduardo Camavinga, quien terminaría siendo decisivo.
La sentencia llegó al 87'. Bellingham inició una acción de enorme calidad, Güler encontró profundidad y Camavinga rompió la defensa por izquierda antes de servir un pase perfecto al corazón del área. Allí apareció Mbappé para empujar el balón y silenciar el Camp Nou con su doblete. El 2-1 resistió hasta el silbatazo final y entregó al Real Madrid una victoria de peso específico enorme, capaz de poner de cabeza una Liga que parecía teñirse de azulgrana hace apenas una semana.