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La minería, un trabajo de alto riesgo

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La minería, un trabajo  de alto riesgo

La minería, un trabajo de alto riesgo

CITLALLI ZOÉ SÁNCHEZ

En lo que va del año, en la entidad se han registrado al menos cuatro decesos de trabajadores mineros, el último, un joven de apenas 34 años en el municipio de Lerdo.

El pasado mes de abril, en el municipio de San Dimas perdieron la vida dos trabajadores de minas tan solo con algunas horas de diferencia; en el mes de marzo, murió otro minero en un yacimiento de mármol en Lerdo.

Dichos fallecimientos ponen sobre la mesa una realidad que con demasiada frecuencia pasa inadvertida: la actividad minera es una de las ocupaciones con mayor riesgo para la vida de quienes la desempeñan.

Detrás de cada accidente fatal hay una familia que pierde a un hijo, un padre, un hermano o un sostén económico, pero pareciera que existe cierta normalización de los accidentes laborales.

Durango posee una larga tradición minera. La extracción de oro, plata, mármol y otros minerales constituye una fuente importante de empleo para diversas regiones del estado. Pero esa relevancia económica no puede convertirse en un argumento para minimizar los riesgos inherentes a una actividad que exige los más altos estándares de seguridad industrial.

Cuando sucede un accidente de esta naturaleza, resulta indispensable que las autoridades competentes investiguen a fondo si se cumplían las normas oficiales en materia de seguridad e higiene y si las condiciones del sitio eran las adecuadas para realizar las labores.

La prevención no puede limitarse a reaccionar después de una tragedia. Debe incluir inspecciones constantes, capacitación continua, mantenimiento de equipos, monitoreo de riesgos geológicos y la facultad de suspender operaciones cuando existan condiciones que comprometan la integridad de los trabajadores.

Queda claro que la minería seguirá siendo una actividad estratégica para Durango. Lo deseable es que también sea un ejemplo de responsabilidad empresarial y de respeto por la vida humana.

Ninguna tonelada de mármol, oro o plata vale más que un trabajador. El verdadero desarrollo no se mide únicamente por la riqueza que se extrae del subsuelo, sino por la capacidad de garantizar que todas las personas que lo hacen posible regresen sanos y salvos a sus hogares al finalizar cada jornada.

Punto y aparte.- La noche del sábado 4 de julio ocurrió un terrible accidente sobre la carretera que conecta a Durango con el poblado Lerdo de Tejada, en donde murieron dos niños que iban a bordo de una motocicleta.

Según se sabe, el conductor de la moto tenía 14 años de edad y su acompañante, 12. Al parecer iban con destino a La Ferrería, lugar donde vivían, cuando invadieron el carril y se impactaron de frente contra un autobús de pasajeros. Quedaron sin vida en el lugar.

Mucho se ha hablado sobre la necesidad de limitar el uso de motocicletas en la población infantil, sin embargo, poco se hace en los hechos para regularlo, ni por parte de los propios padres de familia, que son los primeros responsables, ni por las autoridades viales.

Basta poner un poco de atención mientras se circular por las calles de Durango para ver la cantidad de adolescentes que conducen motocicleta sin ninguna precaución ni equipo de seguridad. ¿Cuándo se tomarán cartas en el asunto?

Nos leemos en X: @citlazoe

Escrito en: Nota al margen vida, actividad, accidente, condiciones

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