
La tercera temporada de 'Euphoria' ya está siendo destruida por la crítica
En tan solo unas horas, la tercera temporada de la serie “Euphoria” saldrá a la luz, sin embargo, llega envuelta en una paradoja difícil de ignorar, pues si bien es uno de los estrenos más esperados de la televisión contemporánea, es ya uno de los más cuestionados por la crítica antes de su lanzamiento.
A cuatro años de su última entrega, la serie creada por Sam Levinson regresa no solo con un salto temporal en su narrativa, sino con un desgaste evidente en su recepción, evidenciando el riesgo de sostener un fenómeno cultural en el tiempo.
Desde sus primeras valoraciones, la tercera temporada ha sido señalada como la peor de toda la serie. En plataformas como Rotten Tomatoes, los nuevos episodios apenas alcanzan entre 45 y 56 por ciento de aprobación, una caída significativa frente al 80 por ciento de la primera temporada y el 78 por ciento de la segunda.
¿UN DESASTRE TOTAL?
Las críticas no han sido tibias. Medios especializados han calificado esta nueva entrega como “un desastre total” y coinciden en señalar una pérdida de coherencia narrativa, un ritmo irregular y una desconexión emocional con los personajes que en sus primeras temporadas lograron construir una identidad sólida.
El estreno, programado para este domingo a través de la plataforma de streaming HBO, marca el regreso de una de las series más influyentes de la última década, protagonizada por Zendaya. Sin embargo, el contexto en el que llega esta nueva temporada es distinto. La historia da un salto de cinco años, alejándose del entorno adolescente que definió su tono original y situando a sus personajes en una etapa adulta más oscura y fragmentada.
Este cambio ha sido uno de los puntos más criticados. La narrativa, que antes se sostenía en una exploración íntima de la juventud, ahora se desplaza hacia tramas más extremas, cercanas al crimen y la violencia, lo que para muchos críticos rompe con la esencia emocional que caracterizaba a la serie.
UNA CRISIS NARRATIVA
Las reseñas coinciden en un diagnóstico, la tercera temporada parece atravesar una crisis de identidad. La ambición estética y visual, uno de los sellos distintivos de la serie, se mantiene, pero ya no es suficiente para sostener una historia que ha sido descrita como caótica, inconsistente y, en algunos casos, carente de sentido dramático.
Incluso algunas de las interpretaciones, tradicionalmente el punto fuerte de la serie, quedan opacadas por decisiones narrativas que debilitan a los personajes. La evolución de figuras como Rue o Nate ha sido cuestionada por su falta de coherencia, mientras que el desarrollo general se percibe fragmentado y poco orgánico.
No obstante, algunas voces han rescatado ciertos elementos positivos, particularmente el intento de la serie por explorar nuevas capas temáticas y asumir riesgos estilísticos, aunque estos esfuerzos no han logrado revertir la percepción general negativa.
Las primeras temporadas de “Euphoria” están disponibles en HBO, así como los nuevos episodios de lo que será su última entrega.