
'Las ventas fueron muy bajas': comerciantes de la Feria de Durango contrastan con optimismo oficial
Después de dos semanas, la Feria de Durango concluyó oficialmente actividades, las cuales abarcaron dos quincenas completas, un periodo que tradicionalmente suele representar una de las mejores oportunidades de venta para comerciantes foráneos y locales.
Sin embargo, el balance que hacen diversos vendedores y operadores de juegos mecánicos dista del optimismo expresado durante ese periodo, tanto por el gobernador Esteban Villegas y por el director de Ferias, Espectáculos y Paseos Turísticos de Durango, Lauro Arce, quienes destacaron de manera constante resultados positivos en afluencia y derrama económica.
Incluso, durante los primeros días de la feria circuló la versión de que un puesto de pan de soya habría alcanzado ventas cercanas al millón de pesos diarios, cifra que no fue confirmada por los responsables de dicho establecimiento.
A unos días del cierre y mientras continúa el tradicional remate, los testimonios recabados entre expositores muestran una lectura distinta de lo ocurrido.
VENTAS BAJAS
Roberto, comerciante originario de la Huasteca Potosina que participa junto con compañeros del Estado de México y Tlaxcala en la venta de cobijas y edredones, explicó que las ventas se comportaron de manera irregular durante gran parte de la feria. “Entre semana estuvo baja la venta, el sábado se compuso, pero el domingo que era la esperanza, se vino el agua y eso nos perjudicó”, relató.
Actualmente permanece en el recinto esperando que el remate permita mejorar los resultados.“La gente viene menos estresada, no hay otra cosa atractiva que ver y es cuando puede que vengan a comprar”, comentó.
A su juicio, las condiciones climáticas fueron determinantes. “Indudablemente, el clima no ayuda, la gente duda en venir. No solo viene gente de la capital, también de la sierra, y pues optan por no venir”.
“NO TUVIMOS NI PARA COMER”
Más complicado fue el panorama para un comerciante chiapaneco dedicado a la venta de sartenes y utensilios de cocina, quien aseguró que esta edición estuvo muy por debajo de lo esperado.
“Desde el inicio nos fue mal, no hubo mucha venta, no tuvimos dinero hasta para comprar comida, fue muy difícil”, expresó.
El vendedor, quien participa año con año en la feria, señaló que la diferencia con otros años fue evidente. “El año pasado fue mejor, pero este año hubo mucho cambio, no hubo venta, las ventas fueron muy bajas”, añadió,
Aunque reconoció que el remate ha generado algo más de movimiento, considera que llega demasiado tarde para compensar los resultados obtenidos durante la feria.
“Ahorita hay movimiento porque vienen al remate”, dijo. “No sé a qué se deba, pero este año no fue buena la venta”.
¿Y EL PAN DE FERIA?
Desde uno de los productos más tradicionales del recinto, un comerciante proveniente de Texcoco, Estado de México, dedicado a la venta del conocido Pan de Feria, señaló que lograron mantenerse, aunque sin alcanzar los números de años anteriores.
“Estuvo más o menos, nos mantuvimos”, comentó. También explicó que las lluvias registradas durante el fin de semana beneficiaron en cierta medida a su giro. “La lluvia del fin de semana nos ayudó”.
Sin embargo, reconoció que la situación general entre los comerciantes fue distinta, confesó que la mayoría de los expositores con quienes tuvo contacto compartieron la misma percepción. “El 70 por ciento de los compañeros comentan que les fue mal en la venta”.
La razón, asegura, fue la cautela de los consumidores. “La gente no quería gastar, no quería consumir”.
JUEGOS MECÁNICOS CON BAJA AFLUENCIA
La percepción también alcanzó a quienes operan los juegos mecánicos, pues un comerciante procedente del Estado de México señaló que la asistencia estuvo por debajo de otros años.
“La verdad la afluencia estuvo no muy buena que digamos, no como en otros años, hubo movimiento, pero no como hubiéramos querido”.
Dijo que el domingo parecía perfilarse como una buena jornada pero “empezó a llover y el último día no salió como esperamos”.
Para él, el comportamiento del público está estrechamente relacionado con la situación económica. “La situación económica de Durango tiene que ver, no hay un buen sueldo, todo está bastante caro”.
Añadió que los costos de entretenimiento representan una carga importante para muchas familias. “El hecho de venir a los juegos con una familia de cinco es un gasto fuerte y la gente se limita”.
MENOS CONSUMO
En la zona gastronómica también se repitió el diagnóstico. Un joven comerciante procedente de Pachuca, dedicado a la venta de tacos y cortes, describió una feria con altibajos.
“Ahí más o menos, no crea, hubo altas y bajas, yo vi el panorama bajo, hemos tenido buenas ferias y ahora no tanto”.
El comerciante también atribuyó parte de la situación al clima. “La lluvia nos corre a la gente, el cierre de la feria estuvo mal”.
DEMASIADOS PUESTOS, MISMO MERCADO
Otra comerciante originaria de Texcoco, encargada de un puesto de tacos, consideró que la gran cantidad de negocios similares terminó afectando las ventas.
“El viernes y sábado muy bajo. En general estuvo muy baja la feria; en años pasados ha estado mejor, fluía muchísima más gente”.
Incluso señaló que hubo jornadas entre semana con mejores resultados que algunos fines de semana. “Dos días entre semana hubo más gente incluso que en fin de semana, cayeron dos quincenas y ni así”, añadió.
También cuestionó la cantidad de puestos instalados en el área gastronómica. “Somos muchos puestos de comida. Deberían ser más selectivos, que no se repitan, que el comité de feria sea más selectivo”.
LECTURA DISTINTA A LA OFICIAL
Mientras las cifras y declaraciones oficiales continúan apuntando hacia una edición exitosa de la Feria de Durango, las voces de comerciantes llegados desde San Luis Potosí, Chiapas, Hidalgo y el Estado de México muestran una realidad más matizada.
Desde quienes venden cobijas, pan, utensilios domésticos y alimentos, hasta quienes operan juegos mecánicos, el mensaje se repite, pues las ventas estuvieron lejos de las expectativas que generaba una feria de más de dos semanas.