
Liga MX: Cruz Azul rescata el empate ante las Chivas de Guadalajara en la ida de semifinales
En un Estadio Banorte que lució sus mejores galas, Cruz Azul y Guadalajara abrieron el telón de las semifinales de ida del Clausura 2026. La Máquina, dirigida por Joel Huiqui, arribó a este compromiso tras despachar con autoridad al Atlas en la ronda anterior, mientras que el Rebaño Sagrado de Gabriel Milito llegó con el impulso anímico de una remontada épica frente a los Tigres. Con la ventaja reglamentaria de la posición en la tabla para los tapatíos, la obligación recaía en el cuadro celeste, lo que garantizó un choque de alta intensidad desde el silbatazo inicial.
Primer Tiempo
Los primeros minutos fueron un intercambio de golpes tácticos donde Richard Ledezma y Agustín Palavecino avisaron con disparos de media distancia que exigieron a los guardametas. Sin embargo, el silencio se apoderó de la grada al minuto 29', cuando el joven canterano Santiago Sandoval aprovechó un inusual descuido de Kevin Mier para empujar el esférico y poner el 0-1. Hasta ese momento, las Chivas dominaban el espacio, cerrando las vías a un Cruz Azul que lucía aturdido por la efectividad de la visita en su primer aviso serio.
La respuesta cementera no tardó en llegar, impulsada por la jerarquía de sus referentes en el mediocampo. Al minuto 37', Carlos 'Charly' Rodríguez frotó la lámpara y, con una definición de vaselina que dejó sin opciones a Óscar Whalley, puso la igualdad en el marcador tras un gran servicio de José Paradela. El cierre del primer periodo fue un asedio total de los locales; incluso Rodolfo Rotondi estuvo a centímetros de concretar la remontada con un cabezazo agónico que terminó en tiro de esquina tras una intervención providencial de la zaga rojiblanca.
Segundo Tiempo
El complemento inició con un balde de agua fría para los de La Noria, pues la ley del ex se hizo presente de forma implacable. Apenas al minuto 50', un centro preciso de Miguel Gómez encontró la frente de Ángel Sepúlveda, quien giró el cuello con maestría para devolverle la ventaja a los tapatíos. La anotación obligó a Huiqui a mover sus piezas rápidamente, mandando a la cancha a Luka Romero para buscar mayor profundidad frente a un Milito que replegó líneas para gestionar la valiosa ventaja.
La perseverancia celeste rindió frutos al 56’, cuando el árbitro señaló una pena máxima tras una zancadilla sobre el borde del área chica. Christian Ebere asumió la responsabilidad y cobró con absoluta frialdad para sentenciar el 2-2 definitivo. Tras el empate, el ritmo del partido cayó en una fase de fricción y tarjetas amarillas, donde ambos estrategas priorizaron el orden defensivo para no llegar condicionados al duelo definitivo. La moneda queda en el aire para la vuelta que se disputará el próximo sábado en territorio jalisciense.