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Por fin terminó la espera: después de trece años, dos técnicos mexicanos volvieron a cruzarse en una final de Liga MX. En el Estadio Ciudad de los Deportes, el Cruz Azul de Joel Huiqui recibió al sorpresivo Pumas de Efraín Juárez por la final de ida del Clausura 2026. Los universitarios llegaron a la cita tras eliminar a Pachuca por posición en la tabla, mientras que los cementeros se instalaron en la serie luego de superar con autoridad a las Chivas de Guadalajara en el Jalisco.
Primer Tiempo
El primer tiempo arrancó con un Cruz Azul más agresivo, empujado por su localía provisional y por la necesidad de golpear primero. La jugada más clara llegó con un misil de media distancia de José Paradela, que obligó a Keylor Navas a una atajada decisiva, estirándose para desviar un balón que llevaba etiqueta de gol. Pumas respondió con orden, cerrando líneas y buscando transiciones rápidas, aunque sin generar una ocasión tan clara como la celeste.
La polémica mayor del partido estalló al minuto 26', cuando el árbitro señaló penal sobre Charly Rodríguez tras una caída dentro del área. La afición cementera celebraba la decisión, pero el VAR intervino de inmediato. Tras revisar la acción, el silbante anuló la pena máxima al detectar que Trigos tocó primero el balón y, además, que había una posición adelantada milimétrica de Charly en la jugada previa. La decisión enfrió el impulso de Cruz Azul y mantuvo el 0-0 en un cierre de primera mitad cargado de tensión.
Segundo Tiempo
La tónica física continuó en el complemento con las amonestaciones de Amaury García al 48' y Álvaro Angulo al 56'. Efraín Juárez ajustó enviando a Adalberto Carrasquilla por Juninho, mientras Cruz Azul metió a Gabriel Fernández por Ebere. Los locales generaron peligro con tres disparos de José Paradela y Palavecino, pero se estrellaron ante la imponente figura de Keylor Navas, quien registró cinco atajadas clave en el partido.
Hacia el final, Pedro Vite fue amonestado al 69' y la Máquina de Joel Huiqui buscó variantes con Luka Romero y Andrés Montaño. A pesar de los movimientos tácticos y el asedio celeste, la zaga universitaria aguantó firme el resultado. Con esta paridad táctica de cero por cero, la definición del campeón del futbol mexicano queda totalmente abierta para el compromiso de vuelta el próximo domingo en el Estadio Olímpico Universitario.