
FOTO: El Universal
Con autoridad, contundencia y una noche inspirada de Pumas UNAM, el conjunto universitario se impuso 2-0 a Rayados de Monterrey en el Estadio Olímpico Universitario, dentro de la jornada del Clausura 2026 de la Liga MX.
Un encuentro intenso desde el inicio
Desde el arranque, Pumas salió decidido a marcar condiciones. Apenas al minuto 9, llegó el primer golpe. Tras una jugada elaborada por la banda, Rodrigo López envió un centro preciso al área.
Angulo apareció con determinación y, desde el lado izquierdo del interior del área, sacó un remate con la pierna izquierda dirigido al lado derecho de la portería. El disparo fue colocado y dejó sin oportunidad al guardameta regiomontano, desatando la explosión en las tribunas de Ciudad Universitaria.
El dominio universitario no se detuvo. Monterrey intentó reaccionar, pero se encontró con un equipo compacto, agresivo en la presión y seguro en defensa. Al minuto 24, Pumas volvió a golpear, esta vez a balón parado.
En un tiro de esquina, el esférico quedó vivo en el área chica y Álvaro Angulo, atento y bien posicionado, definió con la pierna izquierda desde muy corta distancia por el centro de la portería. El 2-0 reflejaba lo que se veía en la cancha.
Con la ventaja, el equipo de Efraín Juárez administró el partido con inteligencia. Cerró espacios en mediocampo, limitó los intentos ofensivos de Rayados y jugó con la tranquilidad que otorga el marcador. La defensa se mostró ordenada y solidaria, mientras que el mediocampo sostuvo el ritmo y evitó que Monterrey encontrara claridad en el último tercio.
Respaldo total al proyecto universitario
La victoria no solo representó tres puntos importantes; también confirmó el buen momento de Pumas en el torneo. Bajo la conducción de Efraín Juárez, el equipo ha mostrado una identidad clara: presión alta, intensidad constante y eficacia en momentos clave. El doblete de Angulo simboliza esa mentalidad competitiva que el técnico ha logrado inculcar en el plantel.
Ciudad Universitaria volvió a rugir. Pumas ganó con autoridad, convenció en su funcionamiento y dio un paso firme en el Clausura 2026. Con actuaciones como la de esta noche, el equipo universitario no solo suma puntos: alimenta la ilusión de su afición y fortalece un proyecto que empieza a consolidarse.