
Bajas ventas. Los negocios que desafortunadamente cierran sus puertas se ven mermados en muchas ocasiones por las altas rentas a pagar en esta zona de la ciudad, y es que se cotiza demasiado por su ubicación.
En el primer trimestre de 2026, el Centro Histórico de Durango enfrenta un aumento visible de locales comerciales en renta o venta, una realidad que ha comenzado a notarse entre comerciantes y visitantes. Las calles principales muestran espacios comerciales cerrados, con carteles de "Se renta" o "Se vende" que antes eran menos frecuentes, lo cual apunta a un cambio en la dinámica económica de la zona.
La combinación de menos clientes y mayores gastos operativos ha sido uno de los factores que ha llevado a varios negocios a cerrar sus puertas. Muchos dueños señalaron que, tras los meses más difíciles del año, las bajas ventas junto con costos fijos como luz, renta y servicios han terminado por hacer insostenible mantener el negocio abierto. Esta situación ha sido más evidente en rubros que dependían del flujo peatonal constante.
El efecto se percibe no solo en locales tradicionales como tiendas de ropa y gastronomía, sino también en espacios que anteriormente eran puntos de comercio activo en el corazón de la ciudad. El constante incremento de locales disponibles ha generado preocupación tanto entre comerciantes establecidos como entre autoridades municipales, que ven en ello un impacto directo en la vitalidad económica del Centro.
Ante este panorama, algunos empresarios buscan alternativas para reinventarse, como migrar a ventas en línea, reducir horarios o replantear sus modelos de negocio. Para las autoridades, el reto sigue siendo diseñar estrategias que atraigan nuevamente a consumidores y ayuden a reactivar el comercio en una de las zonas más representativas de Durango.






