
Localizan en Canatlán a hombre desaparecido en Santiago Papasquiaro
Luego de permanecer tres días sin que su familia conociera su paradero, un hombre de 40 años de edad, quien padece una enfermedad mental, fue localizado durante la tarde del viernes 9 de octubre en una comunidad del municipio de Canatlán, luego de que habitantes reportaran su presencia a las autoridades.
Se trata de Juan Carlos Rivera Sepúlveda, de 40 años de edad, con domicilio en la colonia España, del municipio de Santiago Papasquiaro, quien había sido visto por última vez el martes 6 de octubre, situación que generó preocupación entre sus familiares debido a que padece esquizofrenia.
Fue alrededor de las 08:00 horas del viernes cuando su padre, José, acudió a las oficinas de la Policía Investigadora de Delitos en Santiago Papasquiaro para reportar su desaparición, luego de que acudiera a buscarlo a su domicilio, ubicado en la calle Linda Vista, sin lograr encontrarlo.
Durante la búsqueda, un vecino le comentó que había observado a Juan Carlos caminando por las inmediaciones de la carretera Durango-Canatlán, a la altura de la localidad de La Granja, aparentemente con dirección hacia Canatlán. Al momento de su desaparición vestía pantalón corto verde, camisa o suéter azul y tenis azul marino con una línea blanca.
Tras recibir el reporte, los investigadores recabaron la información y una fotografía del desaparecido para iniciar las labores de búsqueda. Sin embargo, alrededor de las 19:00 horas del mismo viernes, autoridades de la comunidad Martín López, perteneciente al municipio de Canatlán, reportaron la presencia de un hombre desconocido que deambulaba por aquella localidad.
Elementos de la Policía Investigadora acudieron al lugar y, al entrevistarse con el hombre, descubrieron que sus características coincidían con las de la persona reportada como desaparecida. Al preguntarle su nombre, confirmó llamarse Juan Carlos Rivera Sepúlveda, por lo que inmediatamente establecieron comunicación con sus familiares para informarles sobre su localización.
Minutos después arribó su padre, José, de 65 años de edad, quien confirmó su identidad, poniendo fin a tres días de incertidumbre. Finalmente, se notificó al agente del Ministerio Público para realizar los trámites correspondientes y proceder con la desactivación de la ficha de búsqueda.