
Esperanza. Con un grupo no tan fuerte, los australianos tienen la expectativa de avanzar a la siguiente fase.
Por segunda vez consecutiva, los austalianos se clasificaron de forma directa a la justa internacional.
EMILIO BARRIENTOS
El siglo de durango
La Selección de Australia volvió a demostrar que la constancia también construye historias en el futbol internacional. Tras un largo y exigente camino dentro de las eliminatorias asiáticas, los llamados "Socceroos" aseguraron su clasificación a la Copa Mundial de la FIFA 2026, reafirmando su presencia entre las selecciones que se han vuelto habituales en el máximo escenario del balompié. Con disciplina, orden táctico y un plantel acostumbrado a competir bajo presión, el conjunto australiano logró abrirse paso en uno de los procesos clasificatorios más demandantes del continente.
UN GRUPO COMPETITIVO EN ASIA
El recorrido no fue sencillo. Australia compartió juegos clasificatorios con selecciones de gran tradición como Japón y Arabia Saudita, además de Indonesia y China. Jornada tras jornada, los oceánicos fueron sumando puntos clave tanto en casa como en territorio rival. Triunfos trabajados y empates valiosos mantuvieron al equipo en la pelea por los primeros puestos, en un grupo donde cada partido se disputó con intensidad y donde la regularidad terminó marcando la diferencia.
EL PARTIDO QUE SELL? EL BOLETO
El momento decisivo llegó en la última jornada. Australia enfrentó a la Saudi Arabia national football team en un duelo que definía el destino de ambos. Tras comenzar abajo en el marcador, el mediocampista Connor Metcalfe empató el encuentro antes del descanso, devolviendo la esperanza a los Socceroos. En la segunda mitad apareció Mitch Duke para marcar el gol que inclinó la balanza. Cuando el partido parecía aún abierto, el arquero Mathew Ryan detuvo un penal en los minutos finales, una atajada que terminó por sellar el boleto mundialista y desatar la celebración del equipo australiano.
UNA AFICI?N FIEL
Detrás del equipo siempre aparece su gente. Vestidos con los tradicionales colores verde y dorado, los seguidores australianos acompañan cada proceso clasificatorio con entusiasmo. Muchos de ellos se agrupan bajo el nombre de Green and Gold Army, una de las aficiones más activas entre las selecciones asiáticas. Su presencia en estadios dentro y fuera del país ha sido constante a lo largo de los últimos años, convirtiéndose en un respaldo importante para el equipo en momentos clave.
De esta manera, Australia volverá a competir en el máximo escenario del futbol cuando el torneo se dispute en México, Estados Unidos y Canadá en 2026. Con la clasificación en el bolsillo, el siguiente paso para los Socceroos será preparar un equipo capaz de competir nuevamente ante las mejores selecciones del planeta.
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