
Menores se exponen a ciberacoso y desinformación; buscan promover uso responsable de redes sociales
Va en aumento el acceso de los menores a internet y plataformas digitales. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2024, el 79.7 por ciento de los niños de 6 a 11 años y el 95.1 por ciento de los adolescentes de 12 a 17 años utilizan internet, con un promedio de 2.6 a 4.5 horas diarias, exponiéndolos a riesgos como ciberacoso, desinformación, contenido inapropiado y dependencia digital.
Ante ello, es necesario generar estrategias para propiciar un consumo responsable de las plataformas digitales, entre las nuevas generaciones.
En tal sentido, la diputada federal Silvia Patricia Jiménez Delgado, presentó una iniciativa para reformar y adicionar diversos artículos de la Ley General de Educación, para fortalecer la alfabetización digital y promover el uso responsable de redes sociales entre niñas, niños y adolescentes en México.
Refirió que la educación es la mejor estrategia frente al uso de la tecnología, más que la prohibición. “No se trata de restringir el acceso de los niños a las redes sociales, sino de garantizar que cuenten con las herramientas necesarias para navegar de forma segura, consciente y responsable”, señaló.
La iniciativa propone reformar el artículo 84 de la Ley General de Educación, integrando la alfabetización digital en los programas educativos, fomentando habilidades de pensamiento crítico, seguridad digital, protección de datos personales y convivencia respetuosa en entornos virtuales. Además, se adicionan las fracciones VI y VII al artículo 85, que incluyen la prevención del ciberacoso y la protección de datos personales, así como la implementación de talleres dirigidos a estudiantes, docentes y padres de familia.
Con esta propuesta, la diputada del PAN busca cerrar la brecha digital y asegurar que las nuevas generaciones tengan un desarrollo integral, enfrentando los retos del mundo digital con responsabilidad, seguridad y ética.
“Las niñas, niños y adolescentes no solo son usuarios de tecnología; han crecido en un entorno digital que impacta directamente su desarrollo emocional, social y cognitivo. Por ello, nuestra prioridad debe ser educarlos, empoderarlos y protegerlos, más que prohibirles el acceso”, subrayó.