
Mirador
VARIACIONES OPUS 33 SOBRE EL TEMA DE DON JUAN.
Jamás pensó Don Juan que llegaría a viejo. Tampoco piensa ahora que un día morirá. O una noche.
En la penumbra de su alcoba se vuelve y revuelve en el lecho, pues ahora el sueño tarda en llegar a él. Se dedica entonces a hacer memorias de los tiempos idos. En la recordación se le aparecen las mujeres a las que amó, o creyó amar, y que lo amaron, o creyó que lo amaron.
Don Juan no burló a ninguna -era un seductor, no un burlador-, pero a todas las abandonó después de haberlas disfrutado. Ahora teme arrepentirse de su lujuria y de sus abandonos. El arrepentimiento sería claudicación. Quiere llegar al nunca como vivió siempre: libre, libérrimo y dueño de su voluntad.
Amanece. La claridad del día se insinúa en el cristal de la ventana. El caballero sevillano deja el lecho. La verdad -piensa ahora que ya piensa- es que el lecho lo ha dejado a él.