
Mirador
Este amigo mío con el que tomo la copa -varias- los martes por la noche, me dijo ayer unas palabras que me desconcertaron:
-Soy un creyente a medias.
Sé bien que mi amigo afirma para que yo pregunte. Así, le hice la pregunta obligada:
-¿Por qué?
Me contestó:
-¿Recuerdas la oración que se les decía a los difuntos? "Dale, Señor, el descanso eterno, y luzca para él la eterna luz". Pues bien: yo creo en el descanso eterno, pero no en la eterna luz. Supongo que un índice de credibilidad del 50 por ciento no está mal.
Yo ya me había tomado tres copas -o cuatro, a lo mejor-, de modo que me atreví a responderle:
-De ninguna manera está mal ese promedio. Yo a ti siempre te creo el 50 por ciento de lo que me dices.
¡Hasta mañana!...