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Misión Artemis II: así resiente el cuerpo humano el regreso a la Tierra tras 10 días en el espacio

La tripulación de Artemis II ya volvió, pero ahora enfrenta el peso real del regreso.

Misión Artemis II: así resiente el cuerpo humano el regreso a la Tierra tras 10 días en el espacio

Misión Artemis II: así resiente el cuerpo humano el regreso a la Tierra tras 10 días en el espacio

JORGE LUIS CANDELAS

Volver del espacio no significa simplemente abrir la cápsula y bajar como si nada. Después de 10 días de misión alrededor de la Luna, la tripulación de Artemis II ya está de vuelta en la Tierra, pero ahora enfrenta otra parte del viaje: recuperar el equilibrio, la fuerza y la adaptación física tras varios días en microgravedad.

NASA señaló que, tras el rescate en el mar, los astronautas pasarían por evaluaciones médicas inmediatas antes de regresar a tierra firme y posteriormente a Houston para continuar con su seguimiento postvuelo.

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Aunque se trate de una misión relativamente corta, el cuerpo humano empieza a resentir los efectos del espacio desde los primeros días. En microgravedad, los músculos trabajan menos, los fluidos del cuerpo se desplazan hacia la parte superior y el sistema encargado del equilibrio deja de operar como lo hace normalmente en la Tierra. Cuando los astronautas vuelven, esa readaptación puede traducirse en mareo, debilidad, desorientación y dificultad para caminar con normalidad.

Cuando la gravedad vuelve a pegar

Uno de los cambios más notorios ocurre en cuanto los astronautas vuelven a sentir el peso de su propio cuerpo. Después de varios días flotando, ponerse de pie, caminar o incluso girar la cabeza puede provocar molestias. NASA ha documentado que el regreso a la gravedad puede causar problemas de equilibrio y una condición conocida como intolerancia ortostática, que ocurre cuando el organismo tiene dificultades para mantener la presión arterial al estar de pie, lo que puede provocar sensación de desmayo o aturdimiento.

Eso explica por qué muchas veces los astronautas no salen caminando por su cuenta inmediatamente después del aterrizaje. No es una señal de emergencia, sino parte normal del proceso de readaptación del cuerpo tras haber pasado días en un entorno para el que el ser humano no fue diseñado.

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Músculos débiles y cuerpo desajustado

Otro de los efectos más comunes del espacio es la pérdida de condición física. La microgravedad favorece la atrofia muscular y también afecta los huesos, sobre todo en la parte baja del cuerpo y la columna, que en la Tierra soportan de forma constante el peso corporal. En misiones largas esto es más severo, pero incluso en vuelos más breves ya pueden presentarse cambios que obligan a una recuperación progresiva al volver.

Por eso, el retorno no termina con el amerizaje. Después del rescate, los astronautas pasan por revisiones médicas para evaluar su estado general y descartar complicaciones. A partir de ahí comienza una etapa de reacondicionamiento físico enfocada en movilidad, fuerza, resistencia y recuperación del equilibrio. NASA indicó que la tripulación de Artemis II sería sometida a estas evaluaciones tras llegar al buque de recuperación.

La mente también necesita reacomodarse

El impacto del regreso no es únicamente físico. Tras una misión de alta exigencia, confinamiento, carga de trabajo y alteración del sueño, el proceso de readaptación también pasa por lo mental. La rutina en el espacio modifica horarios, descanso y percepción del entorno, por lo que volver a la vida en Tierra también implica reajustar ritmos, descanso y concentración. NASA considera el desempeño conductual y humano como una parte clave del seguimiento de los astronautas después de un vuelo espacial.

Aunque en misiones de 10 días los efectos no alcanzan el nivel de desgaste observado en estancias largas en la Estación Espacial Internacional, sí pueden dejar secuelas temporales que obligan a una recuperación supervisada. El cuerpo necesita recordar cómo moverse bajo gravedad y el cerebro debe volver a sincronizar señales que en el espacio funcionaban de otra manera.

Lo que sigue para los astronautas de Artemis II

Para la tripulación de Artemis II, el histórico viaje alrededor de la Luna ya terminó, pero ahora comienza una fase menos espectacular y mucho más silenciosa: la recuperación. Tras el rescate, las evaluaciones médicas y el traslado posterior, los astronautas tendrán que pasar por un proceso de seguimiento para recuperar fuerza, estabilidad y condición física, además de reajustarse mentalmente tras haber completado una de las misiones más importantes de la nueva era espacial.

Escrito en: Nasa Misión Artemis Luna Exploración Espacial astronautas, cuerpo, espacio, Artemis

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