Ciencia

Misión Artemis

Misión Artemis II: NASA revela cómo funciona el baño de Orion… y sí, ya falló

Así funciona el baño espacial de Orion, el mismo que obligó a intervenir a la tripulación de Artemis II.

AP

AP

JORGE LUIS CANDELAS

No todo en una misión espacial son maniobras históricas, vistas de la Tierra o el esperado sobrevuelo alrededor de la Luna. También hay momentos mucho más terrenales… como ir al baño.

Eso fue justamente lo que volvió a llamar la atención sobre la misión Artemis II, luego de que la NASA compartiera en redes sociales cómo funciona el sanitario de la nave Orion, uno de esos detalles que suelen despertar curiosidad casi de inmediato cada vez que una tripulación sale al espacio. La publicación no pasó desapercibida, sobre todo porque días antes ese mismo sistema había presentado una falla que obligó a los astronautas a trabajar junto con Houston para dejarlo operativo otra vez.

Un baño pequeño, pero diseñado para el espacio

A diferencia de lo que ocurre en la Tierra, en el espacio no hay gravedad que ayude a que las cosas simplemente “caigan” donde deben. Por eso el baño de Orion fue diseñado específicamente para trabajar en microgravedad.

La NASA lo describe como un sistema compacto de apenas 5 pies cúbicos, que utiliza flujo de aire para manejar tanto la orina como los desechos sólidos. En este sistema, los residuos sólidos se almacenan en recipientes con control de olor, mientras que la orina, después de recibir un tratamiento previo, es expulsada al exterior de la nave cada día.

Más allá de lo curioso, se trata de una pieza clave para la vida a bordo. Orion fue pensada para misiones de varios días en el espacio profundo, así que su sistema de soporte de vida tenía que resolver también algo tan básico como la higiene de la tripulación.

También te puede interesar: Misión Artemis II: lo que revela la nueva fotografía de la Tierra tomada desde Orion

Nada que ver con los tiempos de Apolo

Uno de los aspectos más llamativos de este tema es cuánto ha cambiado la experiencia de volar al espacio desde la era de Apolo.

En aquellas misiones, los astronautas no contaban con un baño como tal. Para los desechos sólidos se usaban bolsas adhesivas, mientras que la orina se recolectaba mediante dispositivos mucho más rudimentarios. En otras palabras: la exploración lunar avanzó mucho, pero la parte más cotidiana del viaje seguía siendo bastante incómoda.

Por eso, aunque hablar del baño de Orion pueda sonar anecdótico, en realidad refleja uno de los grandes cambios entre el programa Apolo y las nuevas misiones Artemis: hoy la meta no es solo llegar, sino hacerlo con sistemas más seguros, funcionales y pensados para estancias más largas y para futuras misiones todavía más ambiciosas.

NASA
NASA

La falla que obligó a intervenir

La historia se volvió todavía más interesante porque el sistema sí presentó un problema durante Artemis II.

Antes de una de las maniobras de elevación de órbita del 1 de abril, la tripulación reportó una luz de falla parpadeando durante la revisión del sanitario. A partir de ahí, el equipo en tierra comenzó a revisar los datos y trabajó con los astronautas para diagnosticar y corregir el inconveniente. Un día después, la agencia informó que el baño de Orion había sido restablecido a operación normal.

Aunque la NASA no convirtió el episodio en un drama técnico mayor, sí dejó claro que incluso en una misión histórica rumbo a la Luna, los detalles más cotidianos pueden transformarse en un reto operativo. Y también mostró algo importante: la tripulación no solo está ahí para admirar el viaje, sino para resolver problemas reales en tiempo real.

También te puede interesar: Misión Artemis II: Falla Windows en el espacio; astronautas reportaron problemas con Outlook

Un detalle curioso que dice mucho de la misión

Artemis II está llamada a ser una misión histórica porque marca el regreso de una tripulación humana al entorno lunar por primera vez desde Apollo 17 en 1972. Pero entre tanta expectativa por el viaje, el módulo Orion y el futuro del programa lunar, también aparecen estos detalles que conectan más fácilmente con el público.

Al final, hablar del baño espacial puede sonar chusco, pero también ayuda a entender algo importante: vivir y trabajar en el espacio implica resolver desde las maniobras más complejas hasta las necesidades más básicas. Y en Artemis II, la nave no solo lleva a cuatro astronautas hacia un nuevo capítulo de la exploración lunar; también pone a prueba cada uno de los sistemas que harán posible volver a viajar más lejos.

Escrito en: Nasa Misión Artemis Luna Exploración Espacial baño, Artemis, astronautas, Orion

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Ciencia

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas