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Los New York Yankees se despidieron de la temporada 2026 de las Grandes Ligas después de caer 4-3 ante los Tampa Bay Rays en el tercer encuentro de la Serie Divisional de la Liga Americana.
Con este resultado, la novena de Florida completó una contundente barrida de 3-0 y aseguró su clasificación a la Serie de Campeonato, dejando nuevamente a los neoyorquinos sin posibilidades de conquistar el título de la Serie Mundial.
Sin embargo, los Rays aprovecharon sus oportunidades ofensivas y resistieron los intentos de reacción de los locales para sellar su boleto a la siguiente ronda.
Tampa Bay aprovecha sus oportunidades y toma ventaja
El encuentro comenzó con ambos equipos mostrando cautela desde la lomita, pero Tampa Bay consiguió abrir la pizarra durante la tercera entrada. Los Yankees respondieron inmediatamente para igualar las acciones, aunque los visitantes recuperaron la ventaja en el cuarto episodio.
Nueva York volvió a empatar el marcador en la parte baja de esa misma entrada, manteniendo vivas las esperanzas de extender la eliminatoria. Sin embargo, el momento determinante llegó durante el sexto capítulo, cuando los Rays consiguieron anotar dos carreras para colocarse adelante 4-2.
Una polémica jugada terminó con las esperanzas de Nueva York
Uno de los momentos más controversiales del encuentro ocurrió durante la sexta entrada, cuando Anthony Volpe conectó un batazo hacia el jardín izquierdo que inicialmente fue marcado como cuadrangular de dos carreras, lo que habría empatado el compromiso.
Sin embargo, después de una revisión de video, los ampáyeres determinaron que un aficionado había interferido con la trayectoria de la pelota al intentar atraparla desde las gradas. Como consecuencia, la jugada fue modificada a un doblete productor de una carrera, dejando el marcador 4-3.
La decisión provocó inconformidad entre los aficionados presentes en el Yankee Stadium y representó un golpe para las aspiraciones de los locales, que no pudieron completar la remontada.
Otro año sin título
La eliminación representa un nuevo fracaso para la organización neoyorquina, que acumula 17 temporadas consecutivas sin conquistar el campeonato de las Grandes Ligas. Su último título llegó en 2009, cuando derrotaron a los Philadelphia Phillies.
Ahora, el conjunto de Florida continuará su camino hacia la Serie Mundial a la espera de su próximo rival, mismo que se definirá próximamente entre Cleveland Guardians y los Chicaco White Sox.