
Muertes maternas en Durango: la mayoría de las víctimas no acudió a control prenatal
La mayoría de las muertes maternas que se registran corresponden a mujeres jóvenes que no acudieron oportunamente a su control prenatal, muchas mujeres embarazadas acuden hasta el tercer trimestre de embarazo.
Laura Elena Soto Torres, responsable del Componente de Salud Materna de la Secretaría de Salud estatal, explicó que el control prenatal permite detectar de manera temprana enfermedades o condiciones que puedan poner en riesgo tanto la vida de la madre como la del bebé.
Indicó que actualmente en Durango las mujeres sí están acudiendo a consultas de control prenatal, pero algunas mujeres acuden hasta el tercer trimestre del embarazo, es decir, al sexto o séptimo mes.
Sin embargo, insistió en que lo ideal es iniciar la atención médica desde las primeras semanas para aprovechar la oportunidad de identificar cualquier factor de riesgo.
Advirtió que cuando una mujer no asiste a sus consultas médicas se pierde la posibilidad de detectar embarazos de alto riesgo, infecciones, enfermedades o alteraciones en el desarrollo del bebé, lo que puede derivar en complicaciones graves e incluso en una muerte materna o fetal.
"La mayoría de las defunciones maternas ocurre en mujeres que no tuvieron un seguimiento adecuado durante su embarazo y llegan a los servicios de salud cuando ya existen complicaciones severas y las posibilidades de intervención son limitadas", señaló.
Soto Torres destacó que una muerte materna no solo representa la pérdida de una vida, sino que también genera consecuencias familiares y sociales, al dejar a los hijos y al núcleo familiar sin una figura fundamental para su desarrollo.
Respecto a la edad de las mujeres embarazadas, informó que la mayor parte de los embarazos se presenta entre los 20 y 30 años, aunque también existen casos en mujeres de entre 30 y 45 años.
En contraste, las defunciones maternas registradas corresponden principalmente a mujeres de entre 20 y 33 años.
Durante el control prenatal, explicó, también se realizan pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual como VIH, sífilis y hepatitis C, además de otros estudios que permiten ofrecer atención oportuna y reducir riesgos durante el embarazo.