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Tras albergar el histórico partido inaugural y convertirse en la primera sede con tres Copas del Mundo en la historia, el Estadio Azteca dejó un saldo amargo en el plano financiero. Grupo Ollamani, consorcio propietario del inmueble y del Club América, reportó severos números rojos tras su participación en la justa internacional, evidenciando el elevado costo logístico del torneo.
¿Qué tan grande fue el impacto económico?
De acuerdo con la información enviada a la Bolsa Mexicana de Valores, la compañía registró una pérdida neta acumulada de 548.2 millones de pesos al cierre del primer semestre. El impacto negativo total estimado por las llamadas “Operaciones FIFA” ascenderá a 813 millones de pesos, considerando una afectación prevista de 255.9 millones adicionales para el tercer trimestre.
Las causas de este descalabro financiero radican en la monumental inversión en infraestructura, las rigurosas exigencias operativas impuestas por el organismo internacional y el cese temporal de eventos habituales. Las obras de remodelación y la concentración extraordinaria de gastos durante la fase de grupos sobrepasaron los ingresos inmediatos generados durante el certamen.
Ante los inversionistas, la directiva de Ollamani precisó que estas fluctuaciones responden a eventos de concentración temporal y enfatizó que los resultados no reflejan el patrón ordinario de la empresa. La entidad explicó que los compromisos asociados al torneo demandaron desembolsos extraordinarios asumidos con la expectativa de generar valor en el largo plazo.
Próximos eventos servirán para amortiguar las perdidas
La transición representó una encrucijada estratégica, pues el desplazamiento temporal del Club América a recintos alternos mermó la recaudación regular por taquilla y patrocinios directos. Pese a la proyección internacional lograda, los elevados costes requeridos para acondicionar el inmueble capitalino superaron los márgenes operativos inmediatos, absorbiendo liquidez clave del conglomerado.
El conglomerado prevé recuperar estabilidad financiera de forma paulatina mediante la reactivación comercial del recinto deportivo. El retorno de los partidos de la Liga MX con América, Cruz Azul y Atlante, sumado a conciertos masivos y el duelo de la NFL, constituirá la base para amortiguar el impacto presupuestal y normalizar los flujos operativos.