
Mundial 2026: Llamó 'mediocres' a los veracruzanos y las redes le cobraron la cuenta a su restaurante
Un comentario escrito con la cabeza caliente le salió bastante más caro que la cuenta de una parrillada a un restaurantero argentino radicado en Veracruz.
Luego del triunfo de España sobre Argentina en la final del Mundial 2026, la cuenta de Threads de El Che Parrilla, conocido restaurante argentino de Boca del Río, publicó un mensaje que rápidamente encendió las redes sociales.
“Qué feo ver a los veracruzanos disfrutar de un triunfo que no es de México, qué mediocres, jajaja”, decía la publicación atribuida al establecimiento.

El comentario no cayó nada bien entre los habitantes del puerto, especialmente porque el negocio había construido durante años una clientela integrada, precisamente, por familias veracruzanas.
“Del pueblo jarocho se mantiene tu restaurante”, respondió una usuaria. Otros internautas fueron más directos y llamaron a dejar de consumir en el establecimiento.
Del festejo español a la “funa” jarocha
Lo que parecía una publicación impulsiva pronto se convirtió en una auténtica crisis de reputación. Las capturas comenzaron a circular en Facebook, Instagram y otras plataformas, mientras cientos de personas dejaron comentarios contra el restaurante.
La inconformidad también llegó a Google, donde el establecimiento apareció con una calificación de apenas 1.7 estrellas y más de tres mil reseñas, de acuerdo con imágenes difundidas después de la polémica. Muchas de las evaluaciones recientes hacían referencia al insulto y no necesariamente a la comida o al servicio.
Así, en cuestión de horas, el restaurante pasó de presumir cortes de carne y su pasión por la selección argentina a tratar de contener un incendio digital servido directamente desde su propia cuenta.

Llegó la disculpa, pero no apagó el asador
Ante las críticas, Cristian, identificado como propietario de El Che Parrilla, publicó un extenso mensaje de disculpa dirigido a los veracruzanos.
Explicó que escribió el comentario desde la pasión por el futbol y reconoció que perdió la perspectiva. También recordó que lleva varios años viviendo en México, que su esposa es veracruzana y que sus hijos nacieron en este país.
“Veracruz nos abrió las puertas para construir una vida, una familia y un sueño”, señaló. Además, admitió que el restaurante existe gracias al respaldo de miles de familias locales y asumió la responsabilidad por sus palabras.

Sin embargo, la disculpa tampoco convenció a todos. Algunos usuarios consideraron contradictorio agradecer a la comunidad después de haberla llamado “mediocre”, mientras otros pidieron darle oportunidad de demostrar su arrepentimiento.
El episodio dejó una lección postmundial bastante clara: Argentina perdió la copa, pero el restaurantero estuvo cerca de perder algo todavía más delicado para cualquier negocio: la confianza de sus clientes. Y todo por un comentario publicado en tiempo de compensación.