
¿Negocio privado con el Parque Guadiana?
Grave es la denuncia que hace la única regidora de oposición que hay en el Cabildo de Durango, María del Socorro Páez, sobre la privatización del servicio de mantenimiento del Parque Guadiana, acción que le estaría costando por lo menos 40 millones de pesos al Ayuntamiento de Durango durante este año. La regidora asegura que fue el mismo director del Instituto de Parques, Rubén Salas del Campo, quien informó que el mantenimiento del principal pulmón de la capital se está pagando a siete pesos por metro cuadrado, mediante un contrato vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.
Una vez más, el Ayuntamiento de Durango parece estar duplicando el trabajo que le correspondería a dependencias como la Dirección de Servicios Públicos Municipales, quien siempre se ha encargado del cuidado y mantenimiento de los parques Guadiana y Sahuatoba, así como de algunas áreas verdes y camellones de la capital. Sin embargo, parece que el alcalde José Antonio Ochoa autorizó hacer exactamente lo mismo que con la creación de una Gerencia del Centro Histórico, es decir, duplicar el personal operativo para realizar las mismas tareas que les corresponden a otras dependencias, pero con mayor gasto.
La regidora petista lanzó varias preguntas que, hasta ahora, ninguna autoridad ha respondido: ¿Desde cuándo se privatizó el mantenimiento del Parque Guadiana y de las áreas verdes del municipio?, ¿quién autorizó la privatización?, ¿los siete pesos por metro cuadrado se cobran al día, a la semana o al mes?, ¿a cuántos metros cuadrados se les dará mantenimiento?, si el mantenimiento de las áreas verdes lo está haciendo una empresa privada, entonces, ¿qué está haciendo el municipio?, ¿qué está haciendo la Dirección de Servicios Públicos?, ¿qué está haciendo el director del Instituto de Parques y Jardines?
Veremos cómo aclara el Ayuntamiento esta denuncia que pone en el ojo del huracán otra vez al alcalde José Antonio Ochoa, quien pareciera estar contradiciendo su propio discurso de austeridad y falta de presupuesto (argumentos utilizados para anunciar el despido de cientos de trabajadores municipales), pero ahora a través de una empresa privada que, hasta ahora, en el Cabildo, no saben de quién es.
YA NO CREEN EN LAS PROMESAS DE TOÑO
Vaya problema que se le viene al alcalde José Antonio Ochoa con los vecinos del fraccionamiento San Ángel, que desde hace ocho meses que se habían inundado y perdido gran parte de su patrimonio, les había prometido soluciones para evitar una nueva tragedia y resulta que se le olvidó. Ayer por la tarde, los vecinos bloquearon la salida a Mazatlán cansados de las promesas que las autoridades municipales les hicieron desde septiembre del año pasado, cuando todo el fraccionamiento quedó bajo el agua. Regresaron las lluvias, las inundaciones y nada cambió.
A pesar de que el Alcalde trató ayer, por todas las vías posibles, convencer a los vecinos inconformes de no bloquear la vialidad, los inconformes decidieron romper el diálogo que algunos directores municipales, como el de Aguas del Municipio, intentaron mantener. Ante dicha situación, Ochoa Rodríguez tuvo que mandar a sus operadores a negociar que se retomara una mesa de negociaciones con el comité de vecinos esta misma semana para abordar pendientes, pero los habitantes expresaron que es el mismo argumento que el Alcalde utilizó el año pasado, cuando presumió en redes sociales la entrega de apoyos.
Veremos qué pasa en estos días con ese tema, pues esta claro que a las autoridades municipales se les olvidó que la temporada de lluvias volvería a exhibir los graves problemas que varias zonas habitacionales de la capital padecen por la falta de infraestructura. Ojalá que ya se acabó el Mundial, el alcalde ponga atención a los problemas de la capital.
Ojalá.